Merkel se niega a pedir disculpas por su política con Rusia

La excancellera alemana critica con dureza a Putin en su primera larga intervención pública después de dejar el cargo

Dortmund (Alemania)La excancellera alemana Angela Merkel ha vuelto este martes al atardecer a la escena pública. Desde que su sucesor, Olaf Scholz, accedió a principios de diciembre a la cancillería, el exlíder cristianodemócrata había guardado silencio ante los periodistas y apenas se había referido un par de veces, en comunicados escritos, al ataque ruso en Ucrania. Apenas la semana pasada Merkel se dejó ver en un acto laudatorio al expresidente de la Confederación de Sindicatos alemanes, pero hasta ahora no se había explicado de forma profunda sobre qué ha hecho todos estos meses de retirada, ni cómo ha vivido el inicio de la guerra ni qué habría hecho, visto en retrospectiva, de forma diferente durante sus 16 años de mandato en Berlín. Al fin y al cabo, la crisis bélica en Ucrania ha puesto en cuestión su rol como mediadora ante Putin y ha puesto sombras sobre su legado político. 

Durante casi una hora y media arriba del escenario del teatro Berliner Ensemble de la capital alemana, Merkel ha respondido todas las preguntas del periodista de Der Spiegel Alexander Osang. En un acto retransmitido en directo por la televisión pública Phoenix, a la excancellera se le han notado ganas de conversar de forma amena, pero también de justificar, con ademán serio, su actuación con Rusia durante el pasado. Con ningún otro mandatario mundial se ha reunido y se ha telefoneado tanto durante su mandato como con el presidente ruso. “La comprensión de los valores por parte de Putin era diferente de la mía; él piensa que la democracia está mal, yo pienso que está bien. Siempre he actuado en interés de mi país y el interés es vivir en paz, sin guerras. Mi corazón siempre ha latido por Ucrania, pero también hay que ver la realidad. En este momento, el mundo se pregunta qué es la victoria. Quiero que Ucrania salga lo antes posible de esto, este es el objetivo”, ha indicado.

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Merkel ha criticado con dureza la invasión rusa. Ya la anexión de Crimea en 2014 significó “un corte profundo”. “Entonces ya me quedó perfectamente claro que estábamos tratando con alguien que no miraba por nuestro bienestar. Pero estaba claro que no podíamos deshacernos de él”, ha recordado. “Hacer algo más después de la anexión de Crimea no tenía posibilidades de conseguir la mayoría [del apoyo], pero no es que no hiciéramos nada. Rusia salió del G8, por ejemplo. Entonces ya dije: «Sabed que [Putin] quiere destruir Europa»". 

Descarta las disculpas

Merkel ha expresado que no pediría disculpas respecto a sus acciones después de la invasión de Crimea. En el contexto de entonces, cuando Ucrania ya era “un rehén geopolítico” que Putin quería utilizar para perjudicar Occidente, hizo lo que creyó menos arriesgado, también para los intereses propios de Alemania. 

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Igualmente, también ha justificado por qué se opuso, en la cumbre en Bucarest de 2008, que Ucrania iniciara el proceso para ser miembro de la OTAN. “No era la Ucrania de hoy en día. Era un país muy dividido, sin una democracia sólida”, ha razonado. Además, Putin lo habría interpretado “como una declaración de guerra” y los acontecimientos se habrían precipitado. Ucrania habría salido más mal parada entonces, cuando no habría tenido el tiempo para preparar la resistencia como hasta ahora, ha argumentado Merkel. 

Preguntada sobre si podía haber hecho más para evitar la guerra, Merkel ha remarcado que no se hace “ningún reproche”, pero sí que se hace continuamente preguntas al respecto. No obstante, ha constatado que “no conseguimos crear una arquitectura de seguridad que pudiera evitarla”. Al mismo tiempo, ha defendido su política negociadora con los acuerdos de Minsk. Y ha querido dejar muy claro que “no hay ninguna justificación para la invasión de Ucrania. Es un ataque brutal, contrario al derecho internacional. No hay ninguna excusa”.

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Merkel ha subrayado que durante todo su mandato ha tenido la impresión que estaba tratando cuestiones sobre la antigua Unión Soviética: “Putin me dijo en 2007 que para él la desintegración de la URSS fue lo peor del siglo XX. Para mí, en cambio, fue una liberación. Entonces quedó claro que había un gran desacuerdo. Nunca fue posible poner fin a la Guerra Fría”.

Durante la conversación, el periodista de Der Spiegel le ha trasladado a Merkel algunas preguntas del embajador ucraniano en Berlín, Andriy Melnyk. Una era por qué no telefoneaba a Putin para intentar pararlo. “Mi forma de entender mi cargo de excancellera es que no haré nada”, ha indicado alegando que no quiere inmiscuirse en el trabajo del Gobierno alemán. “Tampoco tengo la impresión de que esto sirviera de algo en este momento. Desde mi punto de vista, hay poco que discutir ahora, especialmente sin Ucrania”, ha concluido.