Israel alarga la detención de los dos activistas de la Flotilla, que inician una huelga de hambre

La Fiscalía israelí les acusa de asistencia al enemigo en tiempo de guerra, contacto con un agente extranjero y pertenencia a una organización terrorista

Catherine Carey
03/05/2026

Un tribunal israelí ha aprobado una prórroga de dos días en la detención de los dos activistas internacionales que iban en la Flotilla con destino a Gaza y que fueron interceptados en aguas internacionales el 30 de abril. Según ha informado el centro legal por los derechos de la minoría árabe en Israel, Adalah, que representa a los detenidos, la decisión alarga su custodia hasta el martes.Los activistas afectados son el brasileño Thiago Ávila y el hispanopalestino Saif Abukeshek, que formaban parte de un grupo de más de 170 personas detenidas cuando la marina israelí interceptó la Flotilla frente a Grecia. El resto de los activistas fueron liberados el pasado viernes. Después de unos días sin imágenes, este domingo se ha podido ver a los dos activistas en el juzgado vestidos con uniforme de prisión.Durante la vista judicial en la ciudad costera de Ascalón, la fiscalía israelí ha pedido originalmente ampliar la detención cuatro días más, presentando una lista de acusaciones graves, como asistencia al enemigo en tiempo de guerra, contacto con un agente extranjero, pertenencia a una organización terrorista y transferencia de bienes en favor de esta.“La fiscalía ha citado una lista de sospechas graves de seguridad para justificar la ampliación de la detención. Sin embargo, es clave destacar que no se han presentado cargos formales. En esta fase, el tribunal solamente ha concedido una prórroga de dos días basada únicamente en la "sospecha razonable", y no se ha aportado ninguna prueba sustancial ante el tribunal”, ha explicado a la ARA Hadeel Abu Salih, una de las abogadas de la defensa. “El Estado está utilizando estas etiquetas extremas para esquivar las garantías legales habituales y justificar un proceso de interrogatorio sin pruebas sólidas ni jurisdicción”, añade.Esta abogada y Lubna Tuma, que también lleva el caso, rechazan las acusaciones y denuncian que todo el proceso es “profundamente defectuoso e ilegal”. Según la defensa, Israel no tiene base jurídica para aplicar estas leyes a ciudadanos extranjeros interceptados en aguas internacionales y consideran que se trata de una represalia contra activistas humanitarios. Por ello, han exigido su liberación inmediata e incondicional.Acusación de vínculos con Hamás

Israel asegura que Abukeshek y Ávila están vinculados a la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (CPPE), una entidad que, según el departamento del Tesoro de los Estados Unidos, habría actuado de manera encubierta en nombre de Hamás. A pesar de que todavía es pronto para determinar la evolución del caso, en situaciones similares Israel puede volver a solicitar una prórroga utilizando el mismo marco legal de “sospecha razonable” mientras intenta construir un caso; si no consigue pruebas sólidas, los detenidos podrían quedar en libertad.“Estos procedimientos son extraordinarios en muchos sentidos y es muy difícil predecir su resultado, pero dentro del sistema legal israelí es relativamente habitual que los detenidos permanezcan varios días bajo "sospecha razonable" mientras el Estado intenta construir un caso. A menudo, estos primeros días se utilizan para llevar a cabo interrogatorios intensos antes de presentar una acusación formal o de verse obligados a liberarlos”, concluye Abu Salih.La organización que los defiende también ha denunciado que los dos activistas han sufrido malos tratos graves durante su detención, incluyéndose agresiones físicas, aislamiento prolongado y períodos con los ojos tapados mientras eran retenidos en el mar. En este sentido, han pedido al tribunal que se abra una investigación sobre la conducta de los responsables militares que los custodiaban. “Formalmente, existen mecanismos internos para investigar estas denuncias, pero, según la experiencia de Adalah en casos de violaciones graves de derechos humanos, son ampliamente considerados ineficaces y carentes de independencia. En la práctica, raramente conducen a una rendición de cuentas real”, señalan desde la organización.Mientras tanto, los dos activistas permanecen en el centro de detención de Shikma, en Ascalón, donde continúan en régimen de aislamiento y mantienen una huelga de hambre en protesta por su situación.