La nueva carta de Ucrania para alterar el curso de la guerra: "El punto de inflexión está pasando ahora mismo"

Los drones mortifican los camiones en los territorios ocupados y amenazan con aislar el frente ruso del sur

MoscúUna ventana de oportunidad para Ucrania. Así es como describen varios analistas militares la situación del conflicto con Rusia, después de que Kiev haya cogido la delantera en el dominio de los drones de alcance medio, los que se envían a unos 150 kilómetros de la primera línea y son cruciales para interrumpir la logística del enemigo. El ejército ucraniano ha conseguido frenar la ofensiva rusa en el frente sur y ahora atemoriza las carreteras que suministran armas, víveres y combustible a los soldados. Si es capaz de aislar las líneas rusas, incluso podría llegar a lanzar una contraofensiva, señalan algunos expertos. Ahora bien, Moscú tarde o temprano reaccionará.

“Para un ejército moderno, una pérdida del 50% o el 60% de los suministros sería crítica a largo plazo”, indica el observador.“El objetivo es estrangular la logística rusa, evitar que el ejército ruso transporte bienes al campo de batalla”, comenta a ARA Ivan Stupak, exoficial de la inteligencia ucraniana. “Todo está en peligro para ellos”, añade, y pronostica que el número de vehículos no tripulados lanzados por Kiev irá en aumento. “Muy pronto al enemigo le costará mucho moverse”, apunta Matviéiev. Oficiales del cuerpo ucraniano Azov ven factible bloquear hasta un 75% de la logística rusa en el frente meridional, de modo que unos 150.000 soldados podrían quedarse prácticamente sin recursos. “Para un ejército moderno, una pérdida del 50% o el 60% de los suministros sería crítica a largo plazo”, indica el observador.En una proyección muy optimista para los intereses de Kiev, los expertos consideran que este es el primer paso para que, una vez bloqueados los soldados rusos, las tropas ucranianas avancen sobre las regiones de Kherson y Zaporiyia y, hasta incluso, lleguen a Crimea. De esta manera, añaden, se podría atacar el Donbás desde el oeste y desde el sur. “El punto de inflexión en la guerra está pasando ahora mismo”, concluye Matviéiev.

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Des del think tank norteamericano Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) también creen que los socios de Ucrania disponen de una oportunidad “rara y temporal” para ayudar a Volodímir Zelenski a “explotar las dinámicas favorables mientras tiene ventaja”. Esta superioridad en la distancia intermedia, insisten, “no es permanente” y Rusia “muy probablemente desarrollará contramedidas para mitigar estas ventajas”.

Más cauto se muestra el exoficial de los servicios de seguridad ucranianos Stupak. "Es una gran estrategia", declara, y reconoce que "parece" un punto de inflexión, pero que "todo podría cambiar". Recuerda que muchas veces Kiev estaba convencido de haber desarrollado el avance tecnológico definitivo hasta que Moscú conseguía contrarrestarlo. “Ahora mismo tenemos una ventana de oportunidad hasta que en noviembre Rusia esté agotada y nos acerquemos a un punto muerto”, opina.

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Rusia se atasca

La ofensiva rusa iniciada después del invierno se ha atascado. El analista Clément Molin ha comparado las cifras de varios grupos que monitorizan los avances en el frente y ha constatado que, a pesar de algunas diferencias, todos coinciden en que las tropas del Kremlin progresan muy lentamente. En los primeros cinco meses de este año, Rusia ha conquistado unos 540 kilómetros cuadrados, menos de lo que consiguió solo en junio de 2025. Entre enero y mayo del año pasado, el ejército ruso ocupó más de 1.350 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano. El sector donde más avanzan los soldados del Kremlin es el de Donetsk, la gran obsesión de Putin, a quien sus generales han prometido el control total del Donbás antes de final de año, un objetivo que no parece realista y que obliga a dudar de la calidad de la información que recibe el presidente ruso. 

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Una de las claves de este estancamiento en el frente es que las tácticas de infiltración “ya no funcionan tan bien como antes”, tal como reconoce el canal militar ruso Ribar. Este tipo de operaciones consisten en enviar soldados solos o en parejas más allá de las líneas enemigas para que tomen posiciones en la llamada zona de la muerte a la espera de refuerzos. Un método que había sido fundamental para las conquistas rusas, pero que la supremacía de los drones ha convertido en casi imposible.

El ISW confía en que estas maniobras “continúen degradándose”, pero Stupak advierte que las infiltraciones siguen siendo útiles en entornos urbanos, donde a los pilotos ucranianos les resulta muy difícil detectar a estos soldados y matarlos.