‘Crimson Desert’, el videojuego de mundo abierto más anticipado que divide a jugadores y crítica
Analizamos el esperado 'sandbox', un proyecto ambicioso que destaca en algunos aspectos pero evidencia carencias relevantes
‘Crimson Desert’
- Lanzamiento: 19 de marzoPlataformas: PC, PS5, XSeriesGénero: Acción y aventuraClasificación: +18Desarrollo: Pearl AbyssPublicación: Pearl Abyss
El ambicioso Crimson Desert es un videojuego de mundo abierto que se ha acabado convirtiendo en uno de los más esperados del año, pero también en fuente de discusión. Durante la campaña previa, el nuevo título de Pearl Abyss mostró una lista interminable de mecánicas y posibilidades. Esto lo catapultó a las redes y lo convirtió en uno de los juegos más comentados del momento. Con una propuesta gigante y unos gráficos impresionantes, pero también con una infinidad de promesas poco realistas, el debate estaba servido.
Lo que no se puede negar es que el segundo juego del estudio surcoreano ha sido un éxito comercial. Durante el primer día vendió dos millones de unidades y, una semana después del lanzamiento, ya supera los tres millones, según datos de la misma compañía. Ahora, con el título ya disponible y en manos de jugadores de todo el mundo, podemos decir que el juego cumple parte de sus promesas, pero también tiene debilidades destacables que hacen que no sea un videojuego para todos. Analizamos qué propone Crimson Desert exactamente, y desgranamos sus luces y sombras.
Un cambio de rumbo a medio desarrollo
El nuevo proyecto de Pearl Abyss se concibió originalmente como un juego de rol masivo en línea, como Black Desert Online (2014), el debut del estudio. A mitad del desarrollo, sin embargo, cambió de enfoque. Con ciertos ajustes en el proceso, la propuesta ha acabado convirtiéndose en un juego de acción y aventura para un solo jugador dentro de uno de los mundos abiertos más grandes que se han visto jamás. Aun así, su enfoque original genera ciertas fricciones en el diseño final, junto con cambios de plantilla y de reorganización durante un desarrollo dificultoso que se ha alargado casi ocho años.
En cuanto a su universo, Crimson Desert tiene una ambientación medieval y fantástica, que a ratos sorprende con la inclusión de otros elementos como robots o jetpacks. Unas incongruencias que resuenan en otros aspectos del juego. El título también deja de lado los elementos propios del rol y elimina la posibilidad de crear un avatar personalizado, a la vez que presenta un protagonista con nombre propio, el Kliff.
El juego encaja dentro del género conocido como sandbox (caja de arena), un tipo de mundo abierto en el que el jugador es libre de hacer y deshacer con total libertad, sin un rumbo definido. Como referencia, la inspiración de los coreanos han sido títulos icónicos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild o Red Dead Redemption 2.
Un ‘sandbox’ inmenso que brilla en exploración y combate
El continente de Pywell es enorme, la sensación de que es inabarcable está latente durante la exploración y motiva a los jugadores que buscan un mundo lleno de secretos donde perderse durante cientos de horas. También hay que destacar el buen uso del motor gráfico desarrollado por el mismo estudio, que enfatiza la belleza de los paisajes y hace sentir el territorio como un mundo vivo y cambiante. Uno de los otros puntos destacados del juego es su sistema de combate, que cuenta con un gran abanico de habilidades y movimientos posibles, transmite una sensación placentera y contundente, y ofrece un gran espectáculo visual.
En cuanto a las mecánicas, el juego cuenta con una gran variedad de acciones, hasta tal punto que cada día que pasa, los jugadores descubren algo que no se sabía que se podía hacer dentro del juego. Catapultarse con un árbol, quemar objetos reflejando la luz con la espada, cabalgar sobre un dragón... El juego incluye hasta dinámicas de gestión de un campamento, de relación y afinidad con personajes y mascotas, e incluso coprotagonistas jugables. A pesar de todo, algunas quedan en hechos anecdóticos o inconexos, como en el caso también de copias de elementos concretos de otros juegos. Son añadidos que desde la nueva dirección se consideraron imprescindibles, aunque quizás no tenían mucho sentido dentro del proyecto, pero nadie osó negarse a ellos.
Controles engorrosos y una historia inconexa
El desarrollo pasó por momentos críticos en los que la reestructuración implicó una dirección muy reticente a las críticas y las propuestas, como han confirmado algunos trabajadores o extrabajadores del estudio. En este impás, la trama del juego también cambió por completo y, con poco margen, se ha convertido en la historia más bien floja que narra Crimson Desert. De hecho, nunca se menciona el desierto que da nombre al título y que sí existía en la trama descartada. Esto también deja un protagonista poco construido y con quien es difícil conectar emocionalmente.
Otro punto débil del juego es su sistema de control. El mapeado (asignación) de los botones es muy complejo y poco ergonómico, cosa que en el mundo de los videojuegos quiere decir que es difícil de adoptar por los jugadores. Por ejemplo, el hecho de que el botón para saltar y para interactuar sea el mismo, o que algunas acciones de uso habitual necesiten una combinación de tres botones diferentes, distorsiona la fluidez del juego. Otros jugadores también apuntan a un mal uso de la cámara en tercera persona o de ciertas animaciones que no lucen mucho.
También hay que destacar que, a pesar de que el rendimiento visual es muy bueno en general, solo despunte en ordenadores con buenos componentes. Los gráficos son más fluidos, sobre todo en consolas o cuando el hardware no puede asumir una buena iluminación. Aun así, en general no llega hasta el punto de que el juego sea injugable. Como detalle final, algún usuario ha detectado el uso de IA generativa en algunos elementos del juego, pero el estudio ha alegado que son recursos olvidados en el desarrollo que se deberían haber sustituido.
Un futuro con margen de mejora
Pearl Abyss ha estado atenta a las redes y ha sido rápida en dar respuestas. Saben que, a pesar del desarrollo tortuoso, un diseño un poco inconexo en ciertos elementos, y una narrativa floja, tienen un buen sandbox. El equipo, después de celebrar las unidades vendidas sus primeros días, ha aceptado parte de los problemas que más ha criticado la comunidad y ha confirmado que procurará corregirlos en la medida de lo posible. De hecho, ya ha publicado un parche con mejoras sustanciales cuando el juego aún no llevaba ni una semana en el mercado.
Quizás es un caso obvio en el que no hay que demonizar las opiniones negativas de un juego por mucho que nos pueda entusiasmar. Estas pueden hacer reaccionar a sus creadores y conseguir que al final se convierta en un juego mejor para todos –fijémonos en casos como el de Cyberpunk 2077–. Hoy por hoy, Crimson Desert es una buena opción para los amantes de los sandbox, pero tiene aristas lo bastante evidentes como para plantearse si vale la pena jugarlo ahora o esperar a que lo acaben de pulir. El nuevo juego de Pearl Abyss ha llegado en medio de una opinión bastante dividida, pero si sigue remando hacia buen puerto, puede convertirse en uno de los mundos abiertos más espectaculares para explorar durante los próximos años.