La 'fachosfera' no encuentra el alma de Cataluña
Los datos son del 2023, pero han circulado con profusión ahora porque la dirección general de Asuntos Religiosos de la Generalitat los ha chutado en una nota de prensa reciente (y los medios han activado los mecanismos miméticos, digámoslo todo). Elijo el titular deAlerta digital: "Catalunya, una región sin alma: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad". Entiendo que el dato sea escandaloso, pero no ilumina la realidad, ya que no distingue entre quienes desconocen la fecha atribuida al nacimiento de Jesucristo porque profesan otra confesión y quienes tienen un problema de nivel cultural. La dirección general habla de analfabetismo religioso, pero yo diría que no tenemos más que la extensión de un pésimo nivel cultural general (o del efecto de tantos años de pesebres abstractos en la plaza Sant Jaume, que todo podría ser). No manifiesto ninguna creencia espiritual y las religiones me parecen estructuras de poder siniestros, pero sería absurdo negar que han conformado la cultura del mundo y que conocer sus símbolos e imágenes ayuda a entender el entorno y los congéneres. Que entre los jóvenes casi un tercio fallen la pregunta hace pensar que se acusan los efectos de unos planes educativos que confunden la (necesaria) laicización con la absurda erradicación del legado cultural.
Dicho esto, la noticia se ha instrumentalizado, y hay que recordar que la fuente es interesada. Como suele ocurrir con los nacimientos de los primeros catalanes del año, los comentarios en estos artículos sobre Navidad acababan congregando a lo mejor de cada casa, porque permitían hacer doblete y expresar catalanofobia e islamofobia de una sola manchada. No sabemos si en La Rioja o Canarias tienen el mismo nivel de incultas, pero los sospechosos habituales ya han podido verter su lenguaje del odio anticatalán. La receta contra esta prensa, la de siempre: tener la paciencia de Steve Jobs. (Era éste, ¿verdad?)