Felipe González, La gira de regreso

Felipe González ha dicho que votará en blanco si Pedro Sánchez vuelve a ser candidato del PSOE y los diarios de la derecha le dedican panegíricos ditirámbicos y lanzan confeti de colores sobre el expresidente español. Una columna del Abc lo retrata como “el hombre que refundó el PSOE, lo modernizó después de la muerte de Franco y lo llevó a gobernar durante trece años” y lo califica de “figura de halo totémico”. En El Mundo hablan de “la normalidad política que protagonizaron González, Aznar, Zapatero y Rajoy” y, sobre las críticas que ha recibido escriben: “Todo eso se lo reprochan a un hombre de 84 años que encarna la historia de España de las últimas décadas”. Incluso Jorge Fernández Díaz, en La Razón, subraya su liderazgo en el partido y la longevidad como jefe del ejecutivo. Felipe votará en blanco, pero en blanco se han quedado también los diarios de la derecha, que de repente parecen haber olvidado cuál era su discurso en la última legislatura del líder socialista. El GAL, los 800.000 puestos de trabajo prometidos que nunca llegaron, los hermanísimos de su delfín Alfonso Guerra, la corrupción sistémica, Roldán, Filesa, Ibercorp. Los fondos reservados. Medios que entonaban a coro con Aznar su famoso ¡Váyase, señor González!, ahora exclaman ¡Guapo! a su paso y le ríen todas las gracias.

Es la ironía del resentimiento, porque por mucho que la caverna se afane ahora en restituir en su pedestal a quien tanto intentaron hacer caer, el votante socialista del 2026 difícilmente hará caso a una figura más próxima a Mr. Scrooge que a un activo político vigente. Incapaz de darse cuenta de su devaluación, si Felipe González quiere realmente hundir a Sánchez, lo mejor que puede hacer es callar, en vez de alimentar el victimismo que tan bien le funciona al actual presidente. La receta sería: Xxxxt! Total, ya no le viene de una X, al compañero.