¿Hasta cuándo tenemos que dejar que Israel asesine periodistas?
BarcelonaLa activista libanesa Sarah Abdallah colgó un fotomontaje espeluznante en X en el que se veían ocho periodistas haciendo el signo de la victoria. El texto que acompañaba la imagen era muy claro: "Israel ha matado a todas las personas que aparecen en esta fotografía. Todas. Eran periodistas. Señalados y asesinados de manera intencionada. Por haber informado desde la línea de frente".
El último caso, el de la periodista Amal Khalil, el 22 de abril, fue especialmente cruel. La atacaron mientras trabajaba, junto con el fotógrafo que la acompañaba. Y después también atacaron las ambulancias que los querían rescatar. Según recuentos oficiales, Israel ya ha matado a 21 periodistas locales en el Líbano desde los ataques del 8 de octubre de 2023. Y recordemos que Gaza es el lugar donde han muerto más periodistas desde la Segunda Guerra Mundial. Ni más ni menos que 238.
Hay, por lo tanto, muchos motivos para pensar que se trata de una política deliberada de Israel. El periodista de la BBC John Simpson habla de "journacide", es decir, genocidio de periodistas –en castellano lo podríamos traducir como "infocidio". A los ejércitos no les gusta que haya periodistas haciendo su trabajo, y por eso corren peligro en todas partes, pero resulta indignante que la comunidad internacional no tome medidas más contundentes contra un estado que actúa de esta manera y sin esconderse, con la voluntad sistemática de impedir que se sepa lo que está haciendo. ¿Qué más tiene que pasar?
Mirando la foto no puedo dejar de pensar en los compañeros del diario que han ido a zonas de conflicto para informar sobre el terreno. Como Mónica Bernabé en Afganistán, Francesc Millan en Ucrania o Cristina Mas en Palestina. Con su trabajo hacen que el mundo sea un poco mejor. Y esto no todo el mundo lo puede decir.