El papeleo de Juanma Moreno
El lunes por la noche, el canal 24h de RTVE llevó a cabo el debate de candidatos a las elecciones andaluzas que se celebran el próximo 17 de mayo. Juanma Moreno Bonilla (PP), María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (Vox), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García Sánchez (Adelante Andalucía) ocupaban los atriles habituales de la televisión pública. Xabier Fortes y Laura Clavero moderaban el espectáculo. Llamaba la atención cómo cuatro de los cinco líderes políticos (la única excepción era Maíllo) llevaban algún elemento de color verde en su indumentaria, como representación simbólica del color de la bandera andaluza. Una americana, dos corbatas, un pin y un brazalete verde se convertían en elementos simbólicos. Una manera de apropiarse de la identidad andaluza y visualizar esa idea de pertenencia y sentimiento por el territorio. En cambio, lo que debería ser una referencia sutil se convirtió en un artificio escénico forzado.
En un debate donde el planteamiento general consistió en ir contra Juanma Moreno en tanto que favorito, el presidente de la Junta se parapetó detrás de una pila de documentación que ni siquiera le cabía encima del atril. El candidato del PP dejó en el suelo, al lado de sus pies, unos haces de papeles de un grosor considerable que, a mitad del debate, aún se esparcieron un poco más a su alrededor. Era la viva imagen del alumno universitario que se presenta al examen con un volumen de apuntes exagerado para parecer un estudiante aplicado. O superado. En El intermedio de La Sexta se fijaron en este detalle y Dani Mateo ironizó con esta puesta en escena: “No se sabía si buscaba responder a los ataques de los rivales o que no le pisaran lo fregado”.
Por contraste con el resto de candidatos, no quedaba claro si aquel esparcimiento de papeles le jugaba a favor o en contra. Ni siquiera si había una intención real de exhibir la cantidad de papeleo para presumir de una supuesta preparación exhaustiva. O si quizás consideraron que, a los pies del atril, los espectadores desde casa no verían el archivo complementario que llevaba por si lo pillaban en falso sin saberse la lección. La rigidez de los debates electorales televisados puede crear la idea engañosa de que lo que pasa a la altura de la moqueta no se ve por pantalla, como si quedara excluido de la imagen. ¿Fue una puesta en escena o error de cálculo? Más que un estudiante aventajado, pareció el alumno que necesitaba la chuleta para aprobar.
Pero lo más sorprendente fue la poca preparación de Moreno Bonilla cuando le reprocharon el escándalo de los errores y omisiones en el cribado de cáncer de mama en la sanidad pública que ha tenido consecuencias sobre la salud de dos mil pacientes. Un ataque previsible y lógico. El líder del PP se limitó a lamentar que utilizaran a aquellas mujeres con finalidad política. No es el mejor argumento, teniendo en cuenta que la sanidad pública es, por supuesto, materia electoral. El papeleo no le sirvió de nada.