Pedrerol y la unidad de España
Lunes al mediodía la onda expansiva de la victoria de la selección española en el Mundial llegaba a los informativos deportivos. El sentimiento de euforia colectiva era un punto en común en todos los programas. Pero donde más énfasis se ponía en la idea de unanimidad era en Jugones, el espacio de Josep Pedrerol en las sobremesas de La Sexta. “España entera vibró con la selección. Así se vivió el gol de Ferran en... Barcelona, por ejemplo”. El "por ejemplo" intentaba fingir que era una ciudad escogida al azar, pero la intención era clara. Barcelona era la primera postal de un estallido de celebración en toda España, a la que después se añadían imágenes de Madrid y de Sevilla. El programa también ponía énfasis en el espíritu de españolidad que había invadido el País Vasco: “Esto se cantaba en Bilbao. También allí se desató la euforia”, decían. Y enseñaban las imágenes de un grupo de chicos abrazados coreando el tradicional “¡Yoooo sooooy español, español, españooool!” Pedrerol insistía en esta idea de absoluta unanimidad: “En las grandes ciudades y en los pueblos. Niños y mayores. Toda España unida por la selección”. La locución posterior del vídeo insistía en esta idea de “país unido”, empezando siempre por Barcelona, con una chica sacando medio cuerpo de dentro del coche para hacer ondear una gran bandera española. Después se mostraban imágenes de Madrid, Valencia y Badajoz, y Mataró y Tarrasa se incorporaban en medio de localidades como Jerez de la Frontera, El Cuervo y Sanlúcar de Barrameda. El efecto mancha de aceite del orgullo español. Es lógico que, desde el punto de vista estatal, se busque esta idea de mosaico homogéneo que no tiene en cuenta disidencias, reticencias ni otras sensibilidades. Pero de una manera sibilina se apreciaba esta voluntad de subrayar y exhibir el furor español en Cataluña en un programa que en tiempos del Procés traslucía desprecio ante cualquier reivindicación, no ya independentista, sino de catalanidad.En el Telediario de La 1 usaron el titular "Un país, un grito: campeones", que también parecía aludir a esa unidad de sentimiento. En cambio, incorporaron en la escaleta la noticia sobre los ataques violentos que se habían producido en Bilbao y Navarra en zonas donde los aficionados se habían reunido ante una gran pantalla para animar a la selección española. Otro hecho diferencial de la televisión pública española era la imagen de la presencia de Pedro Sánchez en el partido. En el Telediario mostraban la fotografía del presidente español saludando a Donald Trump en el palco. El resto de programas deportivos evitaron la escena y Sánchez fue invisibilizado. Trump se llevó todo el protagonismo, siguiendo su voluntad de aparecer en la foto de los campeones levantando la copa. Luego dicen aquello de separar la política del fútbol, pero solo a conveniencia y siempre que no afecte su ideología ni su concepción de lo que debe ser España.