La película de los nazis que nunca existió
En el año 1941, Herman J. Mankiewicz ganó un Óscar por el guion de Ciudadano Kane. Ya se ha explicado en otras ocasiones cómo lo escribió: aislado en un rancho en medio del desierto de Mojave tras sufrir un grave accidente de coche. Orson Welles, consciente de la adicción al alcohol del guionista, le confinó aprovechando que estaba postrado en la cama, y le hizo escribir un guion que provocaría un punto de inflexión en sus vidas y en la historia del cine.
Lo que no se ha explicado tanto es que, nueve años antes, en 1932, Herman J. Mankiewicz escribió otro guion en el que se anticipaba a los horrores del nazismo con la voluntad de concienciar a los espectadores de los peligros del ascenso al poder de Hitler. Movistar+ acaba de estrenar un documental excelente que explica esta etapa del guionista para retratar una cara de la industria de Hollywood que a menudo se intenta tapar. La película de nazis que nunca existió es un documental que nos descubre el periplo que vivió Mankiewicz para sacar adelante un filme que detectaba todos los puntos clave de la llegada al poder del dictador alemán. La película se titulaba The mad dog of Europe. Era una parábola sobre el fascismo protagonizada por dos familias alemanas, una judía y la otra católica.
Mankiewicz fue un visionario muchos años antes de que el mundo entero descubriera los horrores del Tercer Reich. El título del documental ya nos revela que la película no se llegó a producir nunca. De hecho, la lucha por llevarla a cabo arrastró al guionista a un proceso de autodestrucción personal y de ruina familiar del que solo le salvaría Orson Welles.
El documental nos transporta al Hollywood de los años veinte y treinta y a sus dinámicas de poder. Ofrece una mirada a la historia del cine, que en aquellos momentos era el arte dominante y un transformador cultural. Mankiewicz era consciente de que podía ser una herramienta de propaganda extraordinaria, pero un peligro en las manos equivocadas. Y aquí aparece otra trama: la de los nazis infiltrados en la sociedad norteamericana y cómo influyeron en Hollywood. La película de nazis que nunca existió también nos ilumina sobre la industria controlada por el Código Hays y la censura en unos Estados Unidos donde se imponían el supremacismo blanco, el racismo de una sociedad segregada y el antisemitismo.
El documental tiene elementos de thriller. Recupera documentos y grabaciones sonoras de los protagonistas. También utiliza fragmentos del guion de The mad dog of Europe para hacer evidente la mirada visionaria de Mankiewicz. Juega con imágenes de archivo magníficas, pero siempre las alterna con escenas del Hollywood actual. Y, obviamente, esta combinación de pasado y presente tiene una advertencia final: la de una nueva alarma sobre el fascismo. El aviso de Herman J. Mankiewicz a principios de los años treinta del siglo pasado vuelve a ser útil ahora, utilizado más sutilmente, por sus nietos. La película de nazis que nunca existió no sirve solo para mirar el pasado sino para observar los ciclos de la historia.