Perdedores para todos los gustos en Andalucía
Uno de los espectáculos más reconfortantes de las noches electorales es la retahíla de políticos intentando ofrecer sus resultados bajo la mejor luz posible, aunque hayan perdido bueyes, escaños y hasta el último aliento. Pero este ritual tiene todavía un repique al día siguiente, cuando aparecen las portadas en los quioscos. De un tiempo a esta parte – concretamente desde que el fin del bipartidismo ha complicado las aritméticas parlamentarias–, el énfasis acostumbra a ponerse más en el perdedor que en el ganador, especialmente en los diarios más atrincherados en la política. Es interesante, pues, ver cómo esta imagen reflejo se cumple en el caso de Andalucía. Aunque Juanma Moreno se ha quedado sin la mayoría absoluta, en La Razón lo presentaban como triunfador sin matices y se ensañaban con los socialistas: “Moreno gana las elecciones y Sánchez y Montero hunden el PSOE”. El Mundo al menos tenía la honestidad de no poner demasiada purpurina a las cifras del PP con un titular que empezaba con “Victoria incómoda de Moreno” aunque de seguida se afanase a añadir “pese a la debacle histórica del PSOE”. En cambio, para El País, el hueso más molesto de la aceituna electoral se lo encontraba entre los molares el presidente andaluz: “El PP pierde la mayoría absoluta en Andalucía y dependerá de Vox”. Y La Vanguardia, 20 Minutos, La Opinión de Málaga, ElPeriódico o Córdoba también titulaban en negativo para el PP.
Es normal que los medios digan quién gana y quién pierde, pero que haya más espacio dedicado a la parte de la derrota –y que esto coincida con las cabeceras más afines a un lado u otro– evidencia la dificultad de hacer un periodismo político más analítico y despegado de filias y fobias. Quizás los medios deberíamos ser conscientes y no añadir nuestra propia pimienta al gazpacho de la polarización que, al final y por lo que se ve, acaba favoreciendo a la extrema derecha.