La plantilla de TV3 convoca un día sin 'Telenotícies' y reprueba a la cúpula de la CCMA
Las horas extras, las marcas históricas y la renovación en el Parlament son algunos de los frentes abiertos
BarcelonaLas diversas molestias de la plantilla de TV3 con la dirección de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) han cuajado en una convocatoria de paro parcial que afectará para el día 30 de junio a las horas de máxima audiencia del informativo del mediodía y del vespertino. Mañana se celebrará una asamblea de trabajadores para tratar los diferentes motivos que han provocado esta medida de protesta. En la convocatoria del encuentro, el primer motivo que se esgrime son los "numerosos nombramientos de cargos de libre designación con procesos de selección y perfiles profesionales que no han contado ni con la aceptación ni con la participación del comité de empresa". Los representantes del personal se quejan de que "la mayoría no tienen ninguna experiencia ni en radio ni en televisión" y que acusan "muchas carencias en gestión de equipos, lo que ha puesto en riesgo la salud laboral de compañeras y compañeros de los departamentos afectados".
Fuentes de la dirección de la CCMA rechazan esta visión y recuerdan que, a diferencia de lo que pasaba en los anteriores mandatos, los procesos se han hecho con concursos publicitados, selección de tres finalistas y entrevistas a los candidatos. Sí que admiten, sin embargo, que los sindicatos reciben información de cómo se ha hecho la elección, pero no participan de la decisión. Estas fuentes consideran que la proximidad de las elecciones sindicales, previstas para diciembre, explica el aumento de la protesta pública y manifiestan extrañeza porque no queda claro en la convocatoria qué es lo que piden exactamente, más allá de la reprobación. "Detectamos también reticencia de los comités y de los sindicatos a la transformación digital que se está llevando a cabo, cosa que no vemos, en cambio, en el grueso de trabajadores, que están comprometidos con este proceso de actualización".
Aparte de la supuesta falta de transparencia, el comité también lamenta "la vulneración sistemática de los derechos sindicales" y que "se pongan todas las trabas posibles a las comisiones de trabajo, al comité de salud laboral, a la negociación del Plan de Igualdad y a los datos de política retributiva". La nota denuncia asimismo incumplimientos de convenio que afectan, a su parecer, al impago de las becas de estudio y las horas extra. La dirección de la Corporación, por contra, recuerda que hay quince comisiones activas con los representantes del personal y que, desde 2025, se han celebrado hasta 117 reuniones donde han podido expresar su parecer en diferentes asuntos. Y cita acuerdos a los que se ha llegado por consenso, como la estabilización de la plantilla, el plan de jubilaciones parciales anticipadas a jornada completa o la regulación de la jubilación a los 68 años.
En cuanto a las horas extras, desde la dirección opinan que el conflicto tiene que ver "con privilegios que se creían de por vida y no tienen sentido". En concreto, se refieren al hecho de que los trabajadores podían acumular las horas extras hechas a lo largo de los años hasta el punto de que, al llegar a la edad próxima a la jubilación, entonces podían tomarse varios meses de descanso. Ahora, desde que en enero se puso en marcha el fichaje obligatorio, las horas extras generadas deben recuperarse en el transcurso de aquel año natural. Desde la dirección se recuerda también que los trabajadores de TV3 trabajan por convenio 35 horas semanales, en vez de las 37,5 que hace el resto de la función pública.
Más allá de las cuestiones estrictamente laborales, el comité insiste en las tensiones generadas por el plan de marcas instado desde la cúpula del ente. "En este curso hemos visto cómo la dirección ha puesto en marcha la operación de marketing más agresiva a favor de 3Cat, con el objetivo de borrar el legado histórico de TV3 y Catalunya Ràdio y menospreciando todo el valor acumulado", explican. "Esto menosprecia el trabajo colectivo hecho durante más de 40 años de historia".
Finalmente, el comité recuerda que este mes de febrero tocaba renovar la mitad del consejo de gobierno –formado por seis miembros, incluyéndola a la presidenta, Rosa Romà– tal como marca la ley de la CCMA, pero que no se ha hecho ningún movimiento. Los representantes de los trabajadores consideran que es la misma Corporación quien debe decidir qué tres consejeros deben ser relevados por el Parlament, mientras que desde el ente se considera que es el Parlament quien debe pilotar toda la operación, incluyéndola la designación de los tres consejeros que sean baja. El articulado de la ley no especifica quién debe tener la iniciativa de este cambio, más allá de recordar que la presidencia queda excluida del relevo. En todo caso, la imposibilidad de repetir un pacto entre PSC, ERC y Junts que permitió desbloquear la última reforma de la CCMA es el factor que está bloqueando el cumplimiento de esta provisión de la ley.