El PP, campeón olímpico de entrevista sincronizada
Los diarios de la derecha aprovechaban las ediciones dominicales para entrevistar a diferentes perfiles del PP, a ver si terminan de apuntalar la mayoría de 200 diputados a la que aspiran. Xavier García Albiol hacía doblete en La Razón y el Abc, mientras que Cayetana Álvarez de Toledo protagonizaba la portada de El Mundo, el diario que más le hace la pelota. Hace unos días estos mismos rotativos hablaban de las dos almas del PP, la moderada y la dura. Queda claro cuál es la que se blande mediáticamente y cuál la que ocupa las posiciones subyugadas y cosméticas. Eso sí, como mínimo los populares habían hecho el trabajo y se habían leído el argumentario. Comparemos el titular de Albiol (“A Sánchez le interesa inflar a Vox para debilitar al PP”) y el de Toledo (“Sánchez quiere división, que suba Vox para que pierda el PP”). Ríete tú del juego de las siete diferencias de Laplace.
El otro tema de Albiol, que coloca en ambos diarios, es “Bienvenidos los que vienen a aportar, puerta cerrada a los que crean problemas”, como dice por ejemplo en Abc, y con una formulación similar a la competencia. Es la típica receta tan fácil como pueril: el inmigrante viene aquí con la esperanza de mejorar sus condiciones materiales y una fracción mínima de los que no lo consiguen terminan delinquiendo. Pero es la pobreza –y no el color de piel– el principal atajo a la marginalidad. Planteado a la manera albiolesca, sitúa la sombra de la sospecha sobre el inmigrante por el simple hecho de serlo. Hay que agarrarlo por las solapas, examinarlo de cerca y decir: “¿Tú qué? ¿Vienes aquí a cuidar ancianos o a robar Rolexs?”. Ahora bien, la izquierda es incapaz de trenzar un discurso alternativo, que junto a los beneficios (y a su inevitabilidad) reconozca los impactos negativos de la inmigración sin criminalizar apriorísticamente como hacen los partidos más escorados hacia la derecha y la ultraderecha.