¿De qué nos sirven los audios de Jonathan Andic?

La exclusiva de El matí de Catalunya Ràdio con los audios de la llamada al 112 de Jonathan Andic fue acompañada de la interpretación de Francisco Marco, detective contratado por los abogados de la defensa, que aseguraba en la radio que solo un actor podría fingir aquella angustia: “Nadie que pueda premeditar una caída de ese tipo luego muestra esta desesperación, que es abiertamente natural. [...] Es materialmente imposible. Nadie que pretenda simular ese escenario lo simula así”. El detective nos dice qué debemos pensar sobre lo que vemos o sentimos.Es difícil asumir la difusión pública de estas llamadas al servicio de emergencias. Por otra parte, sin embargo, la televisión hace tiempo que nos ha acostumbrado a escuchar grabaciones de este tipo en Crims de Carles Porta. Los true crime favorecen la tolerancia de los espectadores a estos audios. Mientras que en un informativo las grabaciones desesperadas generan incomodidad, los espectáculos morbosos sobre crímenes reales sirven de coartada moral para disfrutar de ellos.El lunes al mediodía, los informativos se hacían eco de los fragmentos más destacados de la llamada. En el Telediario de La 1 describían el tono del hijo del empresario fallecido como “desesperado y entre sollozos”, y especificaban que “la defensa insiste en que la investigación trata de deshumanizar a Jonathan Andic porque no tiene en cuenta el trauma del momento”. Es decir, que la grabación busca todo lo contrario: humanizar al acusado.En Antena 3 noticias explicaban, como contexto, que la llamada a emergencias se había hecho ocho minutos después de la caída, tras contactar con la mujer del padre. En Informativos Telecinco llamaba la atención que la pantalla del informativo se llenaba del logotipo de Mango como referencia fácil para la audiencia. Aclaraban que aquella grabación era una de las pruebas principales que usaría la defensa. Pero lo más sibilino era la manera como ilustraban las grabaciones sonoras. Cuando se oía el lamento de “mi padre se ha caído”, usaban las imágenes de el tropiezo de Isak Andic meses antes de morir. De la misma manera, cuando en la grabación se oía cómo Jonathan proporcionaba la ubicación, incluían una foto familiar en la que aparecían padre e hijo sonriendo dando un tranquilo paseo de verano años antes de que el fundador de Mango se precipitara por el barranco. En Telecinco también hacían énfasis en la expresión que usó Jonathan para llamar a su padre: “¡Viejooooo!” En el Telenotícies migdia de TV3, más allá de los datos de contexto, aclaraban que “es otro capítulo del caso en la batalla mediática por el relato que se está jugando” y que los fragmentos filtrados no recogían las contradicciones de Andic. Periodísticamente, es clave especificarlo. Los audios provocan impacto, pero no aportan nada más allá de la especulación del público. Es un caso que nos están sirviendo por fascículos, y hay que tener presente qué papel juegan los medios y hasta qué punto se están dejando utilizar por las partes interesadas.