Uso del catalán

Que los taxistas tengan un B2 de catalán: la propuesta de Élite para la nueva ley del taxi

Denuncian fraudes en la acreditación de las lenguas, lo que quieren evitar en la ley que debería aprobarse en el Parlamento durante el 2024

BarcelonaEl sindicato Élite Taxi ha anunciado hoy que pedirá que la nueva ley del taxi de Catalunya incluya la obligatoriedad de tener el nivel B2 de catalán para obtener una licencia y para los conductores de VTC. La asociación también reclama que se añada que los taxistas en ejercicio estén obligados a realizar cursos de reciclaje para alcanzar el nivel mínimo. La ley se está redactando y debería entrar en el Parlamento en 2024.

Según los propios taxistas, el taxi "es un símbolo de la ciudad", "un escaparate y un prescriptor del país", por lo que deben " transmitir que aquí existe una lengua, una cultura y una historia muy dignas de ser tenidas en cuenta". Además, aseguran que cualquier persona del país debe poder ser atendida en su propia lengua cuando sube a un taxi, "lo que por desgracia actualmente no ocurre, y debemos remediarlo urgentemente".

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Sin embargo, es obligatorio que los taxistas entiendan el catalán, y hay multas de hasta 250 euros en caso de que no se cumpla el Reglamento Metropolitano del Taxi. Hasta ahora, los requisitos del Área Metropolitana de Barcelona son que los taxistas deben conocer las dos lenguas oficiales de Cataluña, el catalán y el castellano, y como mínimo deben tener el A2 de una y el B1 del otra, sin especificar cuál deben saber más. En caso de que los conductores sean latinoamericanos y, por tanto, hablen castellano, se les pide la A2 de catalán. Hay que tener en cuenta que el A2 es el nivel más básico.

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Élite pide que en las pruebas de acceso haya comprensión lectora, redacción y expresión oral para "evitar fraudes masivos", tal y como ha ocurrido con la identificación de personas que "han copiado y/o falsificado los certificados de catalán", denuncian. Según Élite, hay varios arrestados por ese motivo.

Uno de los objetivos de la nueva ley del taxi (además de la polémica regulación de las VTC, las empresas de intermediación y el régimen tarifario) debería ser la formación de los conductores en seguridad vial, educación ambiental y atención al cliente.