Industria

Seat no desaparecerá (de momento)

El grupo Volkswagen confirma los planes de futuro de la marca de Martorell hasta el año 2030

01/06/2026

Seat lleva más de 7 años sin presentar ningún modelo nuevo, y su gama actual se limita al Arona, el Ibiza y el León, después de haber dejado de fabricar los todocaminos Ateca y Tarraco, y previamente haber cancelado también la continuidad del monovolumen Alhambra y el eléctrico urbano Mii, entre otros.Durante los últimos años los esfuerzos financieros e industriales del grupo Volkswagen han pivotado en torno a la nueva marca Cupra, que ha concentrado los nuevos modelos y las versiones electrificadas como estrategia de consolidación en el mercado. El resultado de esta apuesta industrial ha sido claramente acertado, ya que Cupra se ha convertido en uno de los pilares comerciales del grupo Volkswagen, pero ha postergado la electrificación y la llegada de nuevos modelos para Seat, la marca racional, práctica y más o menos asequible del grupo.Un liderazgo en España difícil de renunciar a él

A pesar de que dispone de una oferta comercial muy corta, Seat es capaz de colocar el Ibiza y el Arona en las listas de coches más vendidos en España cada año, y de mantener un buen volumen de ventas en mercados europeos como los del Reino Unido, Italia, Francia, Bélgica o Alemania, entre otros. En este sentido, en el marco de una entrevista con el medio británico Autocar, el nuevo CEO de Seat, Markus Haupt, ha confirmado que desarrollará nuevas versiones mild hybrid o híbridas ligeras del Arona y del Ibiza para reducir consumos y emisiones de sus modelos mediante un planteamiento práctico y sencillo, especialmente en un horizonte complicado debido al endurecimiento de las normativas europeas en materia de emisiones de CO2.Lo que Seat todavía no tendrá es un coche urbano y eléctrico asequible fabricado con el logo de la marca. A día de hoy, el grupo Volkswagen prefiere apostar por los Cupra Raval o Volkswagen ID Polo para poder generar un margen comercial que justifique las inversiones necesarias para fabricar coches eléctricos. Aunque estos modelos se fabriquen en Martorell, la dirección del grupo quiere esperar todavía algunos años antes de dar el paso de electrificar la marca Seat. Los costes de desarrollo y producción de vehículos nuevos, el precio de producción de las baterías y especialmente la escasa demanda de coches eléctricos en el segmento de precio y perfil de comprador de Seat difícilmente justificarían un nuevo vehículo eléctrico con el emblema de Seat.En este sentido, el futuro de Seat está asegurado hasta el año 2029 o 2030, cuando, según apunta el mismo Haupt, “habrá que evaluar el futuro de la marca” en el contexto “de un nuevo escenario con la entrada en vigor de las nuevas regulaciones que afectan a los vehículos de combustión”. Hasta entonces, sin embargo, el CEO afirma que “Seat seguirá apostando por la continuidad de los modelos de combustión que aún funcionan a escala comercial”.Estrategia de diferenciación con Cupra

A pesar de que Cupra nació como un apéndice deportivo y aspiracional de Seat, el nuevo CEO de la marca lo tiene claro: “Hay que profundizar en la diferenciación de Seat y Cupra”, para rematar con la confirmación de que “no veremos un Raval con el logo de Seat”.La nueva estrategia de Cupra pasa por diferenciar su producto de los coches de Seat, y en este sentido no veremos nunca más modelos compartidos con versiones Seat y Cupra, como en el caso del Ateca o el León. “Aquella fue una decisión inteligente y adecuada en su momento –afirma Haupt–, pero ya no sirve si queremos consolidar el despegue de Cupra como marca con una cartera de producto totalmente independiente y alejada de Seat”.