23-F, el gran sombrero de copa

Del sombrero de ese gran mago de las zanahorias que es Pedro Sánchez sale ahora el 23-F, que vendría a ser como lo de los ovnis de Obama pero en versión celtibérica. Nadie ha visto nada, pero todo el mundo tiene una opinión. La capacidad de Sánchez de cambiar la conversación pública y dirigirla al gusto de sus intereses con anuncios de impacto popular y de gran producción mediática revela el olfato de su equipo a la hora de entender la sociedad de las emociones, opiniones y distracciones en las que vivimos.

De hecho, el 23-F es el gran sombrero de copa de la historia reciente española: aquí tengo un golpe de estado y,ale hop, ahora tengo un rey que salva la democracia que nos dimos entre todos. La idea de que Juan Carlos de Borbón no sabía nada de un timón preparado, entre otros, por el general Alfonso Armada, que había sido preceptor y directo colaborador suyo, y con la participación de generales monárquicos como Jaime Milans del Bosch hace años que no se aguanta por ninguna parte. De hecho, en el documental Salvar al rey, que emitió HBO Max en el 2022, aparecen tres hombres presentados como exagentes del Cesid que afirman, entre sonrisas: "El rey está totalmente implicado en el golpe de estado del 23-F" y "Cuando el golpe fracasa, una operación de gran inteligencia hace que el rey pase de ser el motor de un frac. Otra cosa sería que estuviéramos ante un juego de sugerencias implícitas y de equívocos de palacio, de aquellos que no dejan marcas ya los que tan aficionados son los Borbones, como demuestra la existencia del verboborbonear.

Cargando
No hay anuncios

Conociendo cómo trabaja Sánchez, algo debe haber en esa desclasificación que le acabe favoreciendo, aunque solo sean tres días de tertulias. Y una lección para los jóvenes votantes: cuidado con los golpes de estado de la ultraderecha en España, que, a diferencia de los ovnis, son tan reales que los agujeros de las balas todavía están en el techo del Congreso.