El barrio, la calle, los áticos
Pedro Sánchez, en una entrevista a Eldiario.es, ha pedido a las “izquierdas” de su izquierda que “por favor” se pongan de acuerdo, y ha dicho también que es "la hora de que el Parlamento se parezca más a la calle y no a quien vive en los áticos". Quería darle un pequeño toque a Isabel Díaz Ayuso y su piso comprado no con “fondos buitre” sino quizás con “fines buitre”, pero no lo ha hecho bien. Las izquierdas nunca se pondrán de acuerdo, porque si se ponen de acuerdo significa que se han vuelto de centro. Ser de izquierdas es, sobre todo, ser más de izquierdas que los demás y vivir para señalar a esos otros que no son tan de izquierdas como tú. Es como ser indepe. No te puedes poner de acuerdo, porque si te pones de acuerdo ya no eres indepe, eres federalista, y vives para señalar a los que son un poco menos indepes que tú.
Para pedir el voto hay palabras concretas que se deben evitar. “Calle”, como símbolo de ágora donde tienen lugar las actividades progresistas, es una de ellas. En el lado contrario, claro, están los “despachos”, como símbolo de burocracia alejada de la “calle”. Otra palabra a desterrar es “barrio”. Ser de barrio queda bien, como si los de Móstoles o Sant Gervasi no fueran de un barrio, también. Y como contraposición tenemos “los que viven en los áticos”. Pedro Sánchez no ha pensado en los miles y miles de “progresistas” preocupados por las “calles”, que quieren ayudar a “la gente de barrio” y que están luchando por la “emergencia social”, que viven en áticos. No, no se puede personalizar tanto. Vale más decir “los ricos”. Aquí, uno, por muy rico que sea no se da nunca por aludido.