¿Dónde está Dios el mal?

Dios es catalán. Tenemos pruebas científicas y metafísicas. A pesar de estar lejos siempre ha habido muy buena relación. De km 0. El gasolinero filósofo Francesc Pujols crea la primera estación de servicio de Dios en la tierra: la religión catalana. “Pues si tener sistema propio equivale a tener coche propio, tener religión propia es como tener casa propia”. Es una religión natural, real, por eso aquí la fe es todo lo que nos rodea. Y los catalanes somos “los compatriotas de la verdad”. La misión es ofrecer la verdad al mundo: “Cataluña unirá los dos caminos, material y espiritual de la humanidad, en una cruz, no de muerte, sino de vida, no de guerra, sino de paz y progreso moral”. Pero llega la guerra. La religión catalana, Cataluña, se encontró “entre las llamas de fuego y los chorros de sangre de la Guerra Civil desatada por los partidarios de la España castellana contra los partidarios de la España catalana”. Fuego en la barraca.

Pirómano incontrolado: el Cardenal de la Guerra, Isidre Gomà, primado de ToledoLas dos tradiciones. Historia espiritual de las EspañasCerilla de 1946. El franquismo mueve cielo y tierra para que no se publique su libro. Y eso que aparece en Francia y en francés. La cosa es tan gorda que en catalán no se puede publicar hasta 1977. Y el capítulo VIII queda inédito hasta 1994. Título: Las dos tradiciones. Historia espiritual de las Españas. La piel de toro-toro desde la religión. Cardó hace de Freud con la fe y la cruz como diván psicoanalítico. Lobotomía.

Cargando
No hay anuncios

Que se niegue la ordenación a los clérigos contagiados de catalanismo, esto es, de espíritu separatistaAntes de los Vidal-Cardó habían asado a Jaume Balmes. El gran teólogo y filósofo europeo escribía: “No me dan ganas de volverme castellano”. También el padre Antoni Maria Claret: “Id predicando en castellano que ellos blasfeman en catalán y se condenarán en catalán”. De aquí su libro Camí dret i segur per arribar al cel. Por eso no se podía enseñar catecismo… en catalán. Por eso era pecado ser católico y catalanista. Dios es español lo-lo-lo. Y, calentando los días, en la dictadura de Primo de Rivera, la Iglesia española llama: “Que se niegue la ordenación a los clérigos contagiados de catalanismo, esto es, de espíritu separatista”… Hasta hoy. Que viene el Papa y todo sigue haciendo jaleo.

La hoguera de “El gran refús” eterno. Contra la Iglesia catalana, Cataluña, el catalán, Gaudí… Y da igual ser creyente, ateo, vegetal, coaxial… Todos arderemos en su infierno. No todos somos hijos de su Dios. Y ahora rezamos. Por el bien contra el mal, por la humanidad contra la barbarie. Es la “oración” de Carles Cardó, la de todos. “Hazme decir más que nunca la verdad cuando es inverosímil o escandalosa…”. Amén.