Elionor no hará criminología
Leonor, la hija del rey, acabará en junio los estudios en la academia militar y ahora le harán cursar ciencias políticas. Eso sí, como quizás no sea suficiente, además le harán cursar un refuerzo de Constitución.
Es una carrera ideal para quien de política no tendrá que hacer nada. Hay otras carreras, como derecho con el grado de criminología, que no habrían quedado bien, porque en una reina habrían quedado, siempre, en el plano teórico. Las hay otras, como ciencias ambientales, que habría quedado un poco bien, pero no del todo porque habría quien la tildaría de woke. Magisterio no podía ser. La hizo, al parecer, la infanta Elena y ya ha quedado connotada. Bellas artes habría estado bien, pero entonces habría habido quien la habría tildado de poco feminista, porque habrían considerado –erróneamente– que no puede ser que las reinas se dediquen a la pintura. Música también habría estado adecuada, pero se descarta por el mismo motivo.
Un grado de formación profesional tampoco podía ser. No podía hacer carpintería, ni de albañil o de peluquera. Todavía se consideran, por desgracia, oficios del populacho. No podía hacer la carrera de su madre, justamente, porque la casa real no querría muchos periodistas. Todo el mundo se le habría lanzado encima, a ella; la madre, sobre todo. Encuentro que se le lanzan siempre mucho encima, a la madre de esta chica, tildándola de “controladora” y –esta es la palabra– “dominante”. Solo faltaría que no lo fuera. No podría hacer sommeliería, ni danza, ni teatro, ni dirección de cine, ni enología, ni de modelo, ni, en fin, de informática o de broker o de curandera o, claro, de escritora.
Tiene trabajo asegurado, y esto ya es mucho más de lo que querríamos para nuestros hijos, que empiezan ahora el camino de la vida laboral. Muchos de estos hijos nuestros no han podido elegir la carrera soñada porque no llegaban a la nota. Otros sí. En todo caso, sin embargo, todos ellos han elegido, han luchado por entrar y algunos han llorado por no poder entrar. Han dado marcha atrás, han buscado un nuevo camino, han cambiado de planes. Esta chica, que lo tiene todo, el derecho a soñar no lo ha tenido.