Por todo el país nos llaman territorio
Durante todo el día de Sant Jordi, entre firmas, canapés y polen de platanero, me miro el telediario y escucho la radio. Por la tarde, una vez el pescado está vendido, dan datos económicos de la jornada. Me erizan las cifras de ventas de flores y de libros. Nadie nos quitará el mérito, de este día. Para hablar de ello, los locutores desplegados en las capitales explican anécdotas, momentos tiernos, intentan hablar de la riada. Todos ellos hablan del territorio. "En todo el territorio" o "vamos ahora a otra parte del territorio" o "y si en todo el territorio la cifra de rosas vendidas ha sido alta, la venta de libros también"...
Entiendo, pero no del todo, que si se habla de vino, de verdura, de cosas más arraigadas a la tierra, a los guionistas les salga territorio. Decimos terroir en francés y, en castellano, terruño, y, en realidad, terreno, en catalán, cuando hablamos de momentos muy específicos de la divulgación del vino. Entiendo que si se habla del cuerpo de bomberos y de un incendio se hable de territorio, pero si hablamos de Sant Jordi y de las largas colas de lectores para obtener la firma de un autor, de las rosas que se han vendido y de quién ha sido el más comprado, ¿no es más espontáneo decir país?
Tengo la sensación de que hay una consigna que pide, recomienda, quién sabe si obliga a evitar la palabra país
. ¿Está en el libro de estilo, pero sin que se note, esta consigna? ¿La hay?
En todo caso, haya o no haya una consigna, que es una pregunta que me gustaría que me contestaran, solo déjenme decir que la ausencia total de la palabra país
en el país hace que, sin querer, consideremos la palabra territorio un eufemismo. Como cuando decimos que nos duelen las partes para no nombrarlas por su nombre.