Palantir, el mundo que viene

Palantir Technologies es, digamos, una tecnológica con ideología (las otras tecnológicas también tienen, de ideología, pero la esconden más). Ultracerecha, naturalmente. Palantir se dedica al análisis de datos masivos, o big data. Provee servicios a gobiernos y también a grandes compañías como Airbus, Panasonic, Merck u otras. Está valorada en 380.000 millones de dólares, fue fundada en el año 2004 y su nombre hace referencia a las piedras mágicas que aparecen en la novela El señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien (que pueden leer en catalán, por cierto, en la excelente traducción de Francesc Parcerisas). Sus dos jefes más visibles son Peter Thiel y Alex Karp, dos caballeros singulares. Thiel, ciudadano alemán nacionalizado americano que también fue cofundador de PayPal, es un tiburón ultracapitalista, especializado en fondos de inversión de riesgo. Su teoría es que la democracia es incompatible con la libertad; si no, con la libertad económica. Thiel es un supremacista del dinero por encima de todo otro valor.Alex Karp, por su parte, viene de las humanidades: es hijo de una familia californiana progresista, estudió filosofía en Alemania y fue discípulo de Jürgen Habermas, el filósofo defensor de la democracia. Le fascina la literatura y adora El señor de los anillos: a pesar de estas características, o justamente por ellas, Thiel vio en Karp (se habían conocido, de jóvenes, en la Universidad Stanford) a alguien que entendía mejor que nadie la idea de Palantir, y por eso le empujó hasta convertirlo en CEO de la compañía. La idea de Palantir: dominar el mundo a través de los datos generados en internet (unos 400 millones de terabytes al día) y de la inteligencia artificial. Lo explica Karp en un libro que publicó el año pasado, La república tecnológica, que se considera el manifiesto de la compañía. Karp dice que se acaba la era de la disuasión atómica y que emerge una nueva era, la de la disuasión basada en la inteligencia artificial. Karp considera que esta disuasión es imprescindible para proteger los valores de Occidente (ya no habla de democracia, sino de un “estilo de vida” que hay que salvaguardar). Palantir se dedica a esto.Karp no oculta, más bien al contrario, la estrecha colaboración de su compañía con los gobiernos de EE. UU. y de Israel. Los programas de Palantir están detrás de operaciones como la detención de Maduro o el inicio de la guerra en curso en Irán y Oriente Medio. No cree que corresponda a Palantir definir los límites del uso que se haga de sus programas. Esto lo deja a los clientes: la CIA, el FBI, el Mossad o incluso los ICE americanos. Palantir también trabaja con otros gobiernos como los de Canadá, Francia, Alemania, Ucrania, los Emiratos Árabes o Arabia Saudita. O España, que le adjudicó en 2023 un contrato del ministerio de Defensa por 16,5 millones de euros, con el encargo de implementar un software de inteligencia militar bautizado como Gotham. Sí, es el nombre de la ciudad donde vivía Batman. Sí, el futuro está en manos de personas altamente disfuncionales.