400 euros por llevar burka en las calles de Lérida

El Ayuntamiento aprueba este viernes la nueva ordenanza de civismo

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Una mujer con burka por las calles de Lérida.
25/09/2026 - 07:03 h
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BarcelonaLo intentó en 2010 con un gobierno socialista –entonces con Àngel Ros de alcalde– y vuelve a ser ahora el PSC quien impulsa la prohibición del velo integral en las calles de Lleida. Es una de las novedades que incorpora la ordenanza de civismo que este viernes con toda probabilidad aprobará la Paeria, después de que esta semana Junts haya anunciado un pacto con los socialistas. "Con igual fundamento de garantizar la interacción social en los términos habituales y propios de una sociedad libre y democrática, queda prohibido llevar cualquier prenda de ropa, vestimenta u otra indumentaria que oculte el rostro en los espacios públicos", especifica el artículo 12. Será considerado falta leve y conllevará multas de entre 400 y 750 euros, aunque antes de multar se advertirá a las mujeres que lleven, entre otras, burka o niqab, que ha quedado prohibido en la ciudad.

Junts pretendía vincular la prohibición a "garantizar la seguridad ciudadana" y no a la convivencia, en la línea de lo que el partido ya intentó aprobar –sin éxito– en el Congreso de los Diputados. Los socialistas, sin embargo, no aceptaron el matiz y este viernes quedará fijado el texto definitivo, que podría incluir, vía enmienda de Junts, un añadido al final del artículo para remarcar que la prohibición se hará "de acuerdo con la normativa vigente". Una manera de salvaguardar la prohibición en caso de que el Congreso la regule algún día.

El principal problema con el que se podría encontrar el consistorio es, sin embargo, el mismo que el de 2010. Entonces, el Tribunal Supremo anuló la normativa municipal dejando claro que cualquier limitación de un derecho fundamental, como el de la libertad religiosa, se debe hacer a través de una ley orgánica. Es decir, que el Congreso de los Diputados es la única cámara con la potestad de regular esta prohibición. El PSOE ya se ha mostrado partidario de estudiar cómo sacarla adelante; Junts ya ha hecho una propuesta concreta y también ERC, el PSC y el PP se han mostrado partidarios de prohibir el burka y el niqab, pero en contra de multar económicamente a las mujeres que lo lleven (plantean su participación en actividades sociales). Vox y Aliança Catalana son los que más radicalmente a favor están de prohibir cualquier velo islámico y Comuns y CUP los más reticentes.

Para intentar esquivar un nuevo veto judicial a la medida, el artículo 12 de la nueva ordenanza de civismo leridana incorpora algunas excepciones: "La prohibición no rige en lugares de culto, en espacios donde sea normal o habitual ir con el rostro cubierto en atención a las costumbres sociales aceptadas o cuando se haga en ejercicio de un derecho fundamental". La pregunta a resolver es cuándo se lleva el burka en ejercicio de un derecho fundamental y cuándo no.

Lleida, pues, vuelve a hacer de punta de lanza en la prohibición en el espacio público de estas prendas de ropa con evidente contenido cultural y religioso. Hasta ahora, numerosas ciudades sí que las han regulado en el interior de los edificios públicos: en general, se ha hecho explícita la prohibición de llevar el rostro completamente cubierto, que imposibilita la identificación de la persona. El debate, sin embargo, va mucho más allá y el quid de la cuestión radica en la sumisión de la mujer que representan los velos integrales. Las entidades sociales especializadas alertan, no obstante, del riesgo asociado a las prohibiciones: aunque se busca ayudar a las mujeres a superar una imposición, puede generar un efecto perverso para algunas, recluyéndolas en casa.

Actualización pendiente

Además de llevar el velo integral, otras sanciones consideradas "leves" en la nueva ordenanza, como orinar, defecar o escupir en la calle, hacer botellón y lavarse en fuentes públicas llevarán asociadas multas de entre 400 y 750 euros. Las infracciones graves, penadas entre 751 y 1.500 euros incluyen, entre otras, solicitar prostitución en la calle, conductas xenófobas, racistas, machistas o LGTB-fóbicas o también una nueva como la reventa de citas previas para ser atendido en administraciones. La comisión de tres faltas leves también comportará una grave. Las infracciones muy graves se reservan para actos vandálicos graves contra mobiliario o espacios públicos y la acumulación de dos infracciones graves. Cuando presentó la ordenanza, el alcalde subrayó que era necesario actualizarla (la anterior databa de 2007) porque "no se puede transmitir la idea de que vulnerar las normas de convivencia sale gratis".

Con "el civismo, la seguridad y la limpieza" como principales argumentos, la líder de Junts en Lérida, la exconsejera de Derechos Sociales Violant Cervera, presentó hace unos días el acuerdo, sujeto a que, en paralelo, se apruebe la moción impulsada por su grupo para crear una red municipal de aseos públicos y servicios de higiene en la ciudad. El PSC ha aceptado 31 de las 55 enmiendas de Junts y ha transaccionado 17 más. Junts ha introducido también medidas vinculadas a proteger a las personas en situación de vulnerabilidad y a incidir en la reincidencia, para que "la detección de infracciones reiteradas se tenga en cuenta en el régimen sancionador".

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