Podemos se acerca a Rufián en plena reconfiguración de Sumar
Después de dos derrotas en las elecciones autonómicas, los de Irene Montero se abren a nuevos escenarios de entendimiento
MadridHa sido una semana convulsa a la izquierda del PSOE. Comenzó con la resaca de una sonora batacada en las elecciones de Castilla y León y ha acabado con los ministros de Sumar haciendo un pulso a Pedro Sánchez para incluir medidas en vivienda en el escudo social contra la guerra. En medio, la irrupción del tándem Irene Montero - Gabriel Rufián ha sacudido el tablero. El acto que compartirán en Barcelona dentro de veinte días ha hecho entrar a Podemos de nuevo en la ecuación y sacarlo del aislamiento en que estaba inmerso desde hacía tiempo. El entorno del portavoz de ERC en el Congreso lo circunscribe a "un acto y nada más que un acto", pero los morados dejan entrever que puede cristalizar en una futura alianza electoral. "No se me ocurre un equipo mejor, tienen un camino que espero que puedan recorrer", reivindicó la secretaria general de Podemos, Ione Belarra. Y la misma Irene Montero reconoció públicamente que un tándem electoral con Rufián es una "muy buena idea" y, a diferencia de lo que sostienen desde el entorno del republicano, confesó que citas como esta se hacen "no solo para las generales, sino también para las generales".
Justamente el lunes, el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, admitió que los morados harán una "reflexión profunda" después de haber obtenido un 0,7% de los votos en Castilla y León. Pero desde la formación no dan más detalles ni explican ningún avance en esta dirección. En todo este contexto, Gabriel Rufián hace tiempo que apuesta por un entendimiento amplio de las izquierdas del conjunto del Estado. Hace un mes, en un acto con Emilio Delgado, abogó por estudiar "provincia a provincia" cuál es la mejor fórmula para conseguir representación. ¿Es viable que él lidere la nueva coalición? En Madrid la sensación es que el principal escollo es que esto implicaría que tendría que abandonar Esquerra –dado que Oriol Junqueras no comparte su hoja de ruta, aunque el presidente de ERC no tiene "miedo" que Rufián deje el partido– y tendría que competir directamente con los republicanos, como mínimo, en Barcelona. Y es un escenario que ven poco probable. Eso sí, es un nombre que despierta entusiasmo entre las bases de la izquierda y que –a pesar de las dudas y las dificultades– nadie se atreve a descartarlo como posible número uno. De hecho, según el CIS, uno de cada cinco votantes de Sumar el 23-J quieren que Rufián sea presidente del gobierno español –cuatro puntos por encima de Yolanda Díaz.
La próxima cita con las urnas será en Andalucía, donde las izquierdas irán más divididas que nunca con tres candidaturas. Las miradas están puestas en Podemos, que –si no hay cambios– se presentará en solitario y se escindirá de Por Andalucía, que pasará a ser una candidatura conjunta de Izquierda Unida y Movimiento Sumar, reeditando la alianza de hace cuatro años. Además, Endavant Andalusia volverá a ir por su cuenta porque tiene un "camino propio" como "izquierda soberanista".
Sin prisa para la sucesión en Sumar
Paralelamente a este acercamiento de Podemos a Rufián, la alianza de Sumar –con Comuns, Izquierda Unida (IU) y Más Madrid– sigue su propio camino. Esta semana, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha pedido acelerar la elección del sucesor de Yolanda Díaz como candidato a las elecciones generales. Ahora bien, es un diagnóstico que no comparten el resto de formaciones de la alianza y que también genera recelos internos. Las diferentes fuentes consultadas por el ARA niegan que el plazo planteado por él sea compartido y sitúan el debate y la elección de la cara visible de la coalición en una pantalla posterior. Eso sí, todas las voces coinciden en que el liderazgo podría venir de una persona externa o de alguien con carnet de una de las cuatro formaciones. Hay otros actores que aseguran que el siguiente paso debe ser la elección del nombre de la plataforma.
"Es el último eslabón", dice una voz de peso de Más Madrid. Desde Comuns, aseguran que no se han fijado ningún calendario y hacen un llamamiento a compatibilizar las prisas que hay en la calle con la necesaria pausa interna. Pero incluso en las mismas filas de Izquierda Unida hay voces divergentes que creen que es "inoportuno" haber situado el debate en la sucesión de Yolanda Díaz precisamente esta semana.