El PP gana y frena a Vox en Castilla y León
El PSOE rompe su tendencia negativa y mejora resultados
BarcelonaLa derecha seguirá gobernando en Castilla y León, donde lo hace ininterrumpidamente desde 1987, cuando José María Aznar, antes de desembarcar en la Moncloa, desbancó al PSOE e inauguró cuatro décadas de hegemonía de los conservadores en esta comunidad. El presidente y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha vuelto a ganar las elecciones mejorando los resultados de 2022, pero se queda lejos de la mayoría absoluta y no podrá gobernar en solitario como pretendía. El dirigente castellano y leonés, que es la tercera vez que encabeza la lista de los populares, ha obtenido 33 escaños, dos más que hace cuatro años, cuando alcanzó 31.
A Mañueco, que ya lleva siete años gobernando, no le ha pasado factura la gestión de los incendios en Castilla y León de este verano que provocaron que se le cuestionara políticamente y que la Fiscalía abriera una investigación contra él. El presidente castellano y leonés consigue frenar el auge de Vox y se consolida como uno de los grandes barones populares. Con todo, los buenos resultados que ha obtenido no son suficientes para alcanzar los 42 que marca la mayoría absoluta en una cámara esta vez con 82 representantes porque se ha ganado uno por Segovia.
Mañueco volverá a depender de Vox, que solo consigue sumar un diputado más a los 13 que tenía, frenando el crecimiento que ha tenido la formación de extrema derecha en las otras elecciones regionales que se han celebrado en los últimos meses. Unos malos resultados para el partido de Santiago Abascal, que hasta ahora crecía de forma relevante en cada contienda electoral. Ahora bien, a diferencia de Extremadura, donde la popular María Guardiola ha puesto muchas trabas a un entendimiento con Vox hasta el punto de que se podrían repetir elecciones, Mañueco le ha tendido la mano y ahora lo hará con una victoria incontestable.
Él fue el primer líder del PP que permitió la entrada de la extrema derecha en un gobierno autonómico por primera vez desde el inicio de la democracia. Y el pacto solo se rompió cuando la dirección estatal de Vox exigió a todos sus representantes que salieran de los ejecutivos regionales en julio de 2024, por la acogida, aceptada por los populares, de 347 migrantes menores procedentes de Canarias.
La reedición del entendimiento entre la derecha y la extrema derecha, pues, no se vislumbra tan complicada, a pesar los reproches y ataques mutuos durante la campaña. Y más con el nuevo líder de Vox, Carlos Pollán, actual presidente de las Cortes extremeñas y que se estrenaba como presidenciable, que es más moderado y menos estridente que su antecesor, Juan García-Gallardo Frings.
El PSOE aguanta el golpe después de los duros batacazos en Aragón y Extremadura, donde obtuvo los peores resultados de su historia perdiendo cinco representantes en la primera comunidad y diez en la segunda. Los socialistas extremeños, que en 2022 sumaron 28 diputados, ahora suman dos más. Carlos Martínez Mingúez, alcalde de Soria desde 2007 y los últimos cuatro mandatos con mayoría absoluta, ha conseguido detener la sangría que sufre el PSOE en las últimas contiendas electorales. En plena carrera hacia las elecciones generales previstas para 2027, los resultados dibujan un escenario más esperanzador para el PSOE, que ve como PP y Vox disfrutan de mayorías amplias en las comunidades donde ha habido comicios.
Unión del Pueblo Leonés (UPL), que en las anteriores elecciones quedó en cuarta posición con tres diputados, consigue retenerlos, con una nueva candidata, Alicia Gallego, que era la única mujer que se presentaba a la Presidencia de la Junta. Soria Ya, que también se hizo con tres escaños en 2022 siendo el partido más votado en la provincia, en cambio, es la otra cara de la moneda y se queda con solo un representante. El otro partido provincial, Por Ávila (XAV), que se presentaba con el mismo cabeza de lista, Pedro Pascual Muñoz, mantiene el escaño que tiene el partido desde que se presentó por primera vez en 2019,
Podemos y Ciudadanos pierden la representación
Podemos, que no repetía coalición con Izquierda Unida, como ocurrió en los anteriores comicios, al no llegar a un acuerdo con esta formación, pierde el diputado que tenía y queda fuera de las cortes extremeñas como ya pasó en Aragón. Sumar tampoco consigue colarse en las Cortes con unos resultados que confirman su declive en las urnas.
Cs también desaparece definitivamente de todas las cámaras autonómicas después de que en 2022 obtuviera un diputado, la excepción autonómica antes de ser borrado del mapa. Sin el mismo candidato porque Francisco Igea –que llegó a ser vicepresidente de Castilla y León en la legislatura de 2019– acabó siendo expulsado del partido, Mitzin Mariana Trápaga le ha cogido el relevo en lo que ha sido su último baile electoral autonómico.