Las tres grandes contradicciones del PSOE con el caso Leire Díez

Pedro Sánchez asegura que no sabía nada: "Jamás lo habría tolerado"

El presidente español, Pedro Sánchez, saludando al primer ministro de Montenegro, Milojko Spajić, ayer en Tivat.
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MadridEl caso Leire se ha convertido en una auténtica bomba de relojería para el PSOE. El goteo de informaciones sobre el sumario y la aparición de nombres que salen salpicados ha hecho que los socialistas se hayan visto obligados a salir al paso para desmarcarse de lo que el juez cree que era una "estructura criminal" por "desestabilizar" investigaciones judiciales. El mantra que repiten en Ferraz es que los imputados hicieron "uso del nombre del PSOE en vano". Quien por fin se ha pronunciado ha sido Pedro Sánchez, que, de visita oficial a los Balcanes, ha asegurado que todo se hizo a sus espaldas: "Nunca se me ha informado sobre las aventuras de Leire Díez. Nunca avalé y nunca tuve conocimiento de algo que jamás habría tolerado", ha dicho desde Montenegro. El presidente español ha reconocido que todo lo que se ha ido sabiendo le llena de "decepción, preocupación e indignación" y ha anunciado que el equipo jurídico del PSOE está estudiando "qué acciones se emprenderán" en "defensa de la honorabilidad y limpieza" del partido.

Fuentes de la Moncloa han insistido en negar cualquier encuentro entre Sánchez y Díez, después de que haya salido publicada en varios medios una nota manuscrita de la fontanera del PSOE apuntando a una "reunión con P.S." y la fecha 19/02/2025. "Desmentimos rotundamente cualquier encuentro entre el presidente Pedro Sánchez y Leire Díez".

El rol de Leire Díez

¿Quién era y quién es?

En un año, los socialistas han pasado de negar cualquier relación con Leire Díez y desacreditar los audios que sacaron a la luz su nombre a reconocer que cuando actuaba lo hacía sin la autorización del partido. La número tres del PSOE, Rebeca Torró, considera que son "comportamientos de farsantes, oportunistas y resentidos" y el ministro Félix Bolaños cree que Leire Díez usaba el nombre del presidente español "para darse importancia". Lejos quedan, por ejemplo, las palabras del portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, que hace doce meses insinuó que todo podía ser un "montaje mediático-policial". O las voces socialistas que la calificaban de "friqui" o "pillo".

Quien también está en el punto de mira es Cristina Narbona, la presidenta del PSOE. La Fiscalía quiere que vaya a declarar como testigo porque la Guardia Civil ha encontrado mensajes en los que Leire Díez le hablaba de "reconducir" los ataques a Pedro Sánchez. "Se lo habías explicado al Santos el otro día", contestaba ella. Hace un año, Narbona dijo que no sabía nada: "Ha sido una absoluta sorpresa y estoy muy disgustada".

¿Cobrababa del PSOE?

Después de que su nombre viera la luz, la entonces portavoz del PSOE, Esther Peña, aseguró que Leire Díez "no estaba en nómina" del partido. Ahora bien, Ferraz ha acabado admitiendo que el PSOE de Cantabria "le pagó 45.000 euros como asesora técnica de comunicación entre 2015 y 2017. Además, el juez Santiago Pedraz cree que recibió 43.000 euros más del PSOE canalizados a través de empresas de dos de los investigados.

¿Una investigación o contraprestaciones?

Las grabaciones y las conversaciones de WhatsApp también desmentirían la línea de defensa inicial de Leire Díez. En su primera aparición pública, enmarcó sus reuniones en un "trabajo de investigación" en el contexto de un libro que no hacía "en nombre de nadie". Ahora bien, en una grabación se le oye reivindicar que ella es a quien el PSOE ha puesto "al frente de esto"La misma Mercedes González, en un comunicado, asegura que La Guardia Civil también hace un relato que va más allá de una mera investigación periodística y reseña algunos de los favores que habría ofrecido la entonces militante del PSOE. A José Manuel Villarejo y Francisco Martínez, implicados en el caso Kitchen, les habría puesto sobre la mesa un pacto con la Fiscalía para evitar entrar en prisión. Al comandante Rubén Villalba, ser destinado a la embajada de Roma o ser asesor de la directora de la Guardia Civil. Y al capitán Juan Sánchez Yepes, "protección" en la causa de hidrocarburos en la que está investigado.

Las reuniones con la directora de la Guardia Civil

Uno de los nombres que en las últimas horas se ha situado en el ojo del huracán ha sido el de Mercedes González, la directora general de la Guardia Civil, porque la Unidad Central Operativa (UCO) apunta que se reunió tres veces con Leire Díez. Hasta ahora el gobierno español había negado los contactos. Sin ir más lejos, la semana pasada, el ministro Fernando Grande-Marlaska aseguró que no había mantenido "ninguna reunión de ningún tipo" con ella. Pero ahora ha tenido que dar marcha atrás.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, presiden el acto de celebración de la festividad de la Virgen del Pilar en Cuenca.

La misma Mercedes González, en un comunicado, asegura que cortó la relación con Leire Díez a cambio de adjudicaciones de obra pública. El PSOE le había mantenido hasta entonces la confianza y El papel de Santos Cerdán

Quien también ha roto el silencio ha sido el ex número tres del PSOE, Santos Cerdán, que acusa a la Guardia Civil de hacer una investigación prospectiva: "El objetivo no es investigar delitos, sino destrozar personas y destruir el prestigio, el nombre y la honorabilidad de determinados ciudadanos que sectores del Estado perciben como molestos", dice en un comunicado. "Reivindico mi inocencia y manifiesto la más absoluta y radical negativa de cualquier hecho delictivo", alega.

Santos Cerdán dimitió como secretario de organización socialista después de que se conociera el informe de la Guardia Civil que lo situaba como "encargado de gestionar" comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones de obra pública. El PSOE le había mantenido hasta entonces la confianza y Pedro Sánchez estuvo "convencido" de su "integridad" hasta pocas horas antes. Pero ahora el presidente español lo incluye en el grupo de unos "pocos" que hacían "corruptelas".

Santos Cerdán comparece en la comisión del caso Koldo del Senado.

El juez sitúa a Santos Cerdán como el "líder" y encargado de tomar las decisiones "estratégicas", pero él niega que tuviera "ninguna relación orgánica y mucho menos de superioridad" con los implicados. Es más, asegura que "no existe ningún mensaje o comunicación" que él haya emitido que "permita sustentarlo". La UCO sostiene que las conversaciones entre él y Leire Díez no están en el móvil de ella porque fueron "eliminadas".

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