Ceuta busca espacios a contrarreloj para acoger a los menores solos

El gobierno español eleva a 1.342 las criaturas no acompañadas y advierte de un cambio de perfil, con más niñas y de edades más jóvenes

Jóvenes migrantes, algunos menores, anotan su información mientras las ONG los registran en un censo español, en Ceuta.
07/08/2026 - 21:01 h.
5 min

CeutaLos funcionarios de la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Ceuta aún no han llegado y ya hay menores no acompañados que esperan haciendo cola para ser registrados. El desbordamiento de niños y adolescentes en la puerta se repite de nuevo este viernes y desemboca en momentos de cierto caos y nerviosismo, una imagen que las autoridades y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado quieren evitar que se produzca en el centro de la ciudad autónoma, donde se encuentra la Jefatura. Buscan que se respire "normalidad". Miembros del ejército son los encargados de la situación, mientras les ordenan ponerse en fila. En este edificio es donde estos niños y niñas tienen puestas ahora todas sus esperanzas: dentro cumplirán con el primer trámite burocrático que les permita quedar bajo la tutela de la administración autonómica.

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha asegurado este viernes desde Ceuta que ya se han contabilizado un total de 1.342 menores no acompañados desde la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma el pasado jueves. La mayoría son chicos, sobre todo marroquíes, pero esta vez también hay muchas niñas en comparación con crisis migratorias anteriores. Asimismo, ha caído la media de edad de los niños. De hecho, en la cola frente a la Policía Nacional se ha decidido priorizar la entrada de las niñas y de los menores más pequeños de trece años por su exposición a más riesgos. En el caso de las chicas, pueden estar expuestas a sufrir situaciones de violencia sexual. "Hemos empezado por los perfiles más vulnerables, pero todos los niños y niñas serán atendidos y protegidos", ha afirmado la ministra.

No todos consiguen registrarse este viernes y tendrán que volver mañana. Les tocará, una noche más, dormir a la intemperie. "La situación es compleja", ha reconocido la ministra. Ante la incapacidad de seguir ampliando los centros de acogida existentes, y que desde antes de la crisis ya estaban muy tensionados, se han abierto dos escuelas públicas para la acogida inicial de estos menores no acompañados y ya se están buscando más espacios. Fuentes próximas a este proceso reconocen que es "muy complicado". En la ciudad hay edificios vacíos, pero en condiciones deplorables. Por ejemplo, la antigua fábrica de harinas propiedad del ministerio de Defensa. De momento, tampoco se han desplegado carpas en ningún sitio.

Pero esta cifra oficial es elevada para muchas entidades de la ciudad. Incluso para los mismos vecinos, sobre todo los de los barrios de la periferia como El Príncipe o La Reina, donde han improvisado un censo en el que se recogen los datos de todos ellos. Aunque desde el ministerio de Infancia apelan a la prudencia, hay consenso entre las organizaciones en que se superarán los 2.000 menores solos. "El proceso de registro continúa y se trata de un goteo constante de identificaciones", ha reconocido la ministra.

También se teme que algunos continúen escondidos o no se hayan adentrado en la ciudad. Recelan de la policía –porque también recelan los jóvenes que superan los dieciocho años y que temen ser devueltos al instante–, que es donde precisamente se deben dirigir. Por eso, entidades de Ceuta están recorriendo la ciudad, también los mismos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. "Gracias al aviso de organizaciones, familias o personas que los están acogiendo de manera provisional los podemos encontrar, acompañarlos a la comisaría para que sean afiliados y entren al sistema de protección", explican desde la Federación Sur Acoge de Ceuta.

Traslados a la Península

Pero cuando comience el curso escolar, la ministra ha asegurado que lugares como los dos colegios públicos no estarán disponibles. Por lo tanto, habrá que haber reubicado a estos menores. Aquí entran en juego las comunidades autónomas. Está previsto que se celebre una conferencia sectorial a finales de agosto para comenzar con la política de acogida vinculante y solidaria en la península. Es decir, con el reparto entre los territorios. Desde el ministerio se confía en que el procedimiento sea rápido, incluso a pesar del recelo, como mínimo inicial, del PP, que gobierna en la mayoría de comunidades autónomas de la mano de Vox. "Confío en que no se tarde más de dos semanas [con los traslados] y con buen criterio", afirma el presidente de FEPA, Ferran Rodríguez, en una conversación telefónica con el ARA. "El impacto psicosocial del sinhogarismo destroza a los niños [...] No solo de cara al futuro, sino que los aboca a dinámicas que la inmensa mayoría desconocen, como delinquir para comer", advierte.

La prioridad, como suele ser habitual en este proceso, será la reagrupación familiar de los menores en el país de origen con los padres y madres. Esto se hará con "garantías", ha recalcado la ministra. En caso de que hubiera padres que, desde Marruecos, reclamaran a los niños y estos no quisieran volver, ha dicho que habría que estudiar cada caso con servicios especializados. Un equipo especializado del ministerio de Infancia se trasladará la semana que viene a Ceuta de forma permanente para ayudar en la aceleración de los trámites. Se trata de educadores sociales, psicólogos o pedagogos, entre otros perfiles. "Creo que [es una valoración] se podría hacer desde otras comunidades. Las entidades [en Ceuta] no dan abasto", añade Rodríguez. En caso de que no se pueda producir esta reagrupación, los menores no acompañados pasarán a tutela de la administración pública.

Una vez registrados, en los casos en que se dude de la edad del joven –es decir, si son o no menores– se les harán las pruebas de comprobación de edad para determinarlo. Con todo, crecen las sospechas de que se habrían producido retornos de niños menores que entraron hace una semana en Ceuta. Sobre todo, después de hacerse públicas unas imágenes captadas por diferentes periodistas en las que se ve a un niño de doce años que, entre lágrimas, pide a miembros del ejército español no volver a Marruecos. La escena se produjo a las puertas de la frontera terrestre del Tarajal y la intervención de diferentes testigos evitó la devolución del menor, explican fuentes que presenciaron la escena al ARA.

El defensor del pueblo se pronuncia

Este viernes también se ha pronunciado sobre la situación en Ceuta el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo. "La vertiente geopolítica y la política exterior deben priorizar la dimensión de esta emergencia humanitaria, y se debe reconocer lo que supone este carácter fronterizo para España y para Europa", dice en un comunicado. En el mismo comunicado, defiende que a Ceuta sola "no se le puede pedir una acogida de tantas menores, lejos de todo cálculo posible". El defensor del pueblo también ha pedido escuchar a los afectados, "aplicar la legalidad que incluye la ayuda de intérpretes y de abogados para determinar su condición y obrar en consecuencia".

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