La amenaza a Pedro Sánchez: 'quien pueda hablar que hable'

MadridLa sentencia de José Luis Ábalos es una condena ejemplificante. No solo por la pena de hasta 24 años de prisión que impone al exministro y ex mano derecha de Pedro Sánchez, sino también por el premio que se lleva Víctor Aldama. El empresario corruptor del caso no entrará en prisión. El Tribunal Supremo dicta cuatro años de privación de libertad que se puede ahorrar gracias, entre otras cosas, al trabajo para la comunidad. Cabe recordar que ya es el segundo beneficio que Aldama obtiene por colaborar presuntamente con la justicia y hablar de casos del PSOE: ya salió de la prisión preventiva para ayudar en otra causa (la de los hidrocarburos) y para dar información que pudiera ayudar con las investigaciones en marcha alrededor del caso Koldo.

La sentencia del Supremo incorpora, sin embargo, un aviso a navegantes para otros casos judiciales que afectan al PSOE. Dice: "El estado de derecho debe premiar con los instrumentos previstos en la legislación aquellos comportamientos relevantes que inciden en el descubrimiento y acreditación de delitos de la gravedad para el sistema democrático". Para continuar: "Al Estado le interesa que la investigación sea facilitada por las aportaciones voluntarias del autor del hecho. Con ello se simplifica el restablecimiento del orden jurídico por aquel que lo ha perturbado. Se ahorra esfuerzos en la instrucción, a la vez que se refuerza la prueba de la pretensión acusatoria".

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La traducción la han hecho rápidamente, desde las puertas del Supremo, el portavoz de Aldama y Hazte Oír. Han instado directamente a Julio Martínez Martínez, el presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, a colaborar con la justicia. Es decir, a hablar y acusar al expresidente con lo que supuestamente puede haber visto. Desde Hazte Oír han añadido explícitamente que la condena blanda para Aldama es una mala noticia para todas las causas pendientes que tiene el PSOE, ya que es un incentivo para que otros acusados que no sean del partido (o hayan sido abandonados por el partido) colaboren con presunta información con el poder judicial. Léase aquí Julio Martínez Martínez, Leire Díez o incluso Santos Cerdán. El objetivo del entramado de acusaciones populares que se extiende en todas estas causas, desde Hazte Oír hasta el PP pasando por Vox y Manos Limpias, es llegar al 'one', con fundamento o sin él.

Una nueva versión de aquello que dijo José María Aznar y que está marcando la legislatura: es una quien pueda hablar que hable de manual.