La Audiencia Nacional excluye a Jordi Pujol de la causa por la imposibilidad de defenderse

Los médicos concluyen que el expresidente, que no se ha visto públicamente en ningún momento, no está en condiciones de ser juzgado

San Fernando de HenaresJordi Pujol i Soley ha quedado finalmente fuera de la causa judicial que tiene a su familia en el epicentro después de catorce años de instrucción. El procedimiento, que comenzó en 2012 en torno a su hijo mayor y que se agravó con la confesión sobre la herencia del abuelo Florenci en 2014, ha terminado en el caso del expresidente porque no está en condiciones de ser juzgado. Ha pasado demasiado tiempo y sus habilidades cognitivas ya no son las adecuadas. Así lo ha decidido la Audiencia Nacional, que ha comunicado su exclusión del procedimiento después de haberle visto en persona. Como habían dicho ya repetidamente los médicos, los jueces han constatado la "imposibilidad" de que Jordi Pujol continúe como acusado con "plenitud de conocimientos y capacidades".

La decisión ha estado acompañada de polémica. No por el sentido de la resolución –todos los médicos habían apuntado que no estaba en condiciones– sino por cómo se ha resuelto. El tribunal presidido por Ricardo de Prada ha tomado la determinación el día que Jordi Pujol estaba llamado a declarar como acusado, a pesar de que ya al inicio del procedimiento los forenses de la Audiencia Nacional concluyeron que no estaba en condiciones físicas y psicológicas. Los magistrados comunicaron la semana pasada que querían ver al expresidente in situ, cosa que ha obligado a Pujol a desplazarse a Madrid a los 95 años. Este lunes De Prada se ha querido justificar: a su parecer, era necesario el "contacto personal" con el tribunal para decidir, ya que no podían transferir esta responsabilidad a los médicos. "Era imprescindible", se ha reafirmado, sobre la obligación de hacer ir a Pujol a San Fernando de Henares.

Cargando
No hay anuncios
La Audiencia Nacional excluye a Jordi Pujol de la causa por imposibilidad de defenderse

This browser does not support the video element.

El hecho de hacer desplazar al expresidente ha sido criticado ampliamente en Cataluña. Aparte de Junts –"Son unos miserables", aseguró el expresidente Carles Puigdemont–, también el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, criticó la decisión. "Celebro que la justicia haya actuado con sensatez y humanidad", ha reaccionado este lunes el jefe del ejecutivo catalán, después de saber que finalmente no se le ha hecho declarar. También el ministro de Justicia, Félix Bolaños, había censurado que se le obligara a hacer el desplazamiento, ya que se podía hacer el mismo examen médico desde Cataluña.

Cargando
No hay anuncios

Todo el espectro político, de hecho, se ha pronunciado sobre los hechos. El presidente del Parlament, Josep Rull, ha tildado de "indigna" la decisión del tribunal de hacer ir a Jordi Pujol a Madrid sabiendo ya lo que decían los médicos: "Es la crónica de un escarnio, una demostración deshumanizadora de una larga voluntad fría y calculada de humillar todo lo que simboliza", ha dicho. También Esquerra se ha mostrado crítica: el portavoz, Isaac Albert, lo ha tildado de "inhumano e inadmisible": "El tribunal buscaba una foto que ni el presidente Pujol ni el país se merecen". La CUP y Comuns han sido más ambivalentes: los cupaires han rechazado el periplo, pero se han negado a ofrecer una "absolución política" del expresidente, y Aina Vidal ha reclamado "saber qué pasó" durante su presidencia.

Cargando
No hay anuncios

Sin imagen del expresidente

El expresidente Pujol ha llegado a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares cuando pasaban pocos minutos de las nueve de la mañana. Ha accedido en un coche con los cristales tintados y por el parking, de manera que no se le ha visto entrar en la sede del tribunal. En sus últimas apariciones públicas se le había podido ver desplazarse con mucha dificultad. Pero no solo no se ha dejado ver al llegar, sino que tampoco ha aparecido en las dependencias judiciales donde esperaban al resto de acusados, letrados y periodistas. Desde la Audiencia le han mantenido en todo momento apartado del foco público.

Cargando
No hay anuncios

¿Cómo se ha procedido? Después de llegar, un forense ha examinado a Pujol a puerta cerrada, tanto a nivel físico como mental. En este sentido, no ha habido sorpresas: el médico ha determinado que el expresidente no estaba capacitado para declarar y poderse defender. Incluso en un momento dado, según fuentes familiares, no recordaba el nombre de uno de sus hijos. "Tenía un día lúcido, a pesar de ello", apunta su entorno, ya que se ha podido tomar un café antes de entrar al examen y siempre se ha mostrado dispuesto a declarar y defender su inocencia. De hecho, su médico personal, Jaume Padrós, apuntaba lo siguiente en una entrevista reciente en el ARA sobre esta voluntad: "Él siempre ha dicho que quiere defender su inocencia [...], pero los demás tenemos la obligación de protegerlo, porque una de las características de los trastornos cognitivos avanzados es la anosognosia, que es la incapacidad de evaluar la dimensión de tus déficits y hasta dónde llegan tus dificultades. Él no es consciente de estos déficits", afirmaba.

Con la decisión de la Audiencia Nacional, el balance de Jordi Pujol queda en manos de la lectura política. Sin condena ni declaración de inocencia, su legado dependerá de cómo la historia explicará su rol clave para entender la Cataluña contemporánea, pero convivirá para siempre más con una cara B, que la lentitud de la instrucción hará ya imposible que se aclare.