Protagonista colateral

"A Balas lo quiero muerto": el policía que se ha convertido en la piedra en el zapato del PSOE

Antonio Balas, el jefe de delincuencia económica de la UCO que ha pasado del anonimato a ser una de las obsesiones de la 'trama' de Leire Díez

Ivan Sànchez Clivillé
07/06/2026

Barcelona"Antonio Balas: peligroso". Esta es una de las diversas anotaciones de las agendas intervenidas a Leire Díez, la principal investigada en el último caso judicial que afecta al PSOE. Se refiere al jefe del departamento de delincuencia económica de la Unidad Central Operativa (UCO), Antonio Balas. Tiene 52 años y es natural de un pueblo de Badajoz, aunque este teniente coronel se forjó en el País Vasco en los años de ETA. "Si en algo puedo decir que soy un poco especialista es en el ámbito de la investigación criminal", se definía a sí mismo en un acto en noviembre de 2023, tres años después de ponerse al frente del departamento de delincuencia económica de la UCO con el objetivo de poner fin a la corrupción, que él mismo definía como "una grave amenaza [...] para el estado de derecho y para la sociedad del bienestar".

Y no ha perdido el tiempo. Desde 2020, el departamento ha desarrollado diversas investigaciones que han llenado las portadas más jugosas. Entre ellas, y con especial afectación al PSOE, destaca el caso Koldo, que afecta directamente al exministro de Transportes José Luis Ábalos; la investigación sobre los contratos de la SEPI; el caso del fiscal general García Ortiz; el caso de Begoña Gómez, mujer del presidente Pedro Sánchez, y la causa del hermano del presidente, David Sánchez. De hecho, el pasado miércoles declaró como testigo en el juicio del hermano de Pedro Sánchez, que, ante las preguntas de los abogados de si no había encontrado más pruebas, ironizó: "¿Ah, que le parece poco?" Sus investigaciones sobre el PSOE lo convirtieron, según la UCO, en uno de los objetivos principales de Díez y su trama en defensa de los socialistas.

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"Aquel hace lo que le sale de los cojones", dijo el capitán de la Guardia Civil, Juan Sánchez Yepes, sobre Balas en una reunión con Díez, que incluye el sumario judicial: "Y será probablemente el próximo jefe de la UCO". Desde aquella reunión, en diciembre de 2024, Balas pasó a ser prácticamente una obsesión para Díez. "Necesito Balas [...] ¿Qué sabemos de Balas? Explícanos algo de Balas". En una de las conversaciones, Díez llegó a afirmar de manera figurada: "A Balas lo quiero muerto".

Antes de alcanzar la relevancia, ya había participado en investigaciones delictivas relacionadas tanto con el PP como con el PSOE. Por ejemplo, la operación Púnica, contra el número dos de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre, o los casos Lezo, Erial y la estafa de los ERE en Andalucía. Todo ello en una carrera llena de luces, que le valieron varias condecoraciones, pero también de sombras: en la investigación del caso Montoro, la fiscal, Carmen García Cerdá, se quejaba en agosto de 2025 de la deliberada pasividad de la UCO, donde los agentes bajo la tutela de Balas se negaban a colaborar sin explicación ni motivo aparente, lo que contrastaba con el comportamiento proactivo de la Agencia Tributaria y de los Mossos. "No quiere hacer nada", sentenció la fiscal.