Números Redondos

Cataluña: secularización general y giro conservador evangélico juvenil

El catolicismo se mantiene como la confesión mayoritaria, pero han crecido los centros de culto evangélicos y los que pertenecen al islam

03/04/2026

BarcelonaPedir energía extra a una persona u objeto indeterminado para aprobar un examen. Decir "por favor" mirando al cielo mientras deseas que te den un trabajo. Interpelar a familiares que ya no están para que empujen a tu equipo de fútbol a ganar un partido crucial. Tres ejemplos de espiritualidad cotidiana, de formas de creencia espontáneas desligadas a menudo de una práctica religiosa. Según la información que tenemos de sondeos y estudios diversos, estas formas de creencia instintiva, incluso automática e intuitiva, son habituales en las sociedades contemporáneas y Cataluña no es una excepción. Una espiritualidad subjetiva que, dicho a la manera de Linda Woodhead, prioriza la experiencia interna y el desarrollo personal frente a las creencias dogmáticas y las estructuras jerárquicas. Una forma de religiosidad o de misticismo que no ha mostrado señal de agotamiento a medida que avanzaba la modernidad.

Paralelamente, en Cataluña, como en buena parte de las sociedades de su entorno, la secularización está muy presente y ha consolidado un espacio en el que ateos y agnósticos son una mayoría relativa. Por primera vez desde que tenemos datos, en 2024 en Cataluña las personas no religiosas eran mayoría. Todo ello en un contexto en el que la Iglesia católica ya no es la única que se esfuerza por hacerse un hueco en el mercado religioso. Por ejemplo, de los más de 7.200 centros de culto que existen en todo el territorio catalán, la mayoría son de confesión católica (5.665 en el año 2024), pero hay casi trescientos menos que en el año 2020. El catolicismo se mantiene en nuestro país como la confesión mayoritaria, sobre todo en términos culturales, de identidad o de tradición. Según datos del CEO, un 42% de los catalanes se consideran católicos. Sin embargo, la cifra de practicantes se sitúa en la banda baja de Europa: según datos del mismo CEO de 2023, casi un 58% de los catalanes afirmaban que no eran practicantes, un 43% aseguraban que no participaban nunca en celebraciones religiosas y un 29% participaban únicamente una vez al año, casi siempre en ocasiones especiales, como bodas o funerales.

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Las personas con fe católica, sobre todo en el sentido de la práctica religiosa, son, además, de edad avanzada. Entre los millennials y la generación Z, es decir, los nacidos entre 1981 y 2012, el ateísmo y el agnosticismo son amplia mayoría. A pesar de que buena parte de las tradiciones culturales y celebraciones cotidianas tengan un buen deje católico, la práctica religiosa se ha situado en mínimos y las instituciones católicas no consiguen articular la espiritualidad de muchos catalanes.

Islam, evangelismo y derechización

En el descenso de la creencia y práctica religiosa de las últimas décadas, sin embargo, se vislumbra un posible nuevo escenario. A pesar de que la mayoría continúan siendo católicos, los centros de culto en Cataluña representan hasta 14 confesiones religiosas principales. De estas, las que pertenecen al islam y, sobre todo, a las diferentes denominaciones evangélicas han experimentado en los últimos años un crecimiento importante. En 2024 había 326 centros de confesión islámica y más de 900 de evangélicos. Estos últimos son el doble que hace veinte años, a pesar de que el porcentaje de las dos confesiones sea similar. Los adeptos a las dos confesiones son los creyentes más disciplinados y buena parte de ellos aseguran ir al centro religioso con asiduidad. Además, se detecta un crecimiento de estas dos confesiones entre los jóvenes: el 15% de los jóvenes catalanes de 16 a 24 años son de confesión islámica y casi un 6% son evangélicos, unos porcentajes muy menores en otros grupos de edad. Cada vez hay más jóvenes que van a misa (en la que el castellano predomina).

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Otro cambio destacable se percibe en el giro conservador de algunas confesiones, especialmente en la evangélica. El conservadurismo crece entre creyentes y no creyentes, pero los evangélicos despuntan. Entre los de esta confesión, sobre todo los de las generaciones millennial y Z, hay una tendencia conservadora marcada y casi una cuarta parte se ubican en posiciones de extrema derecha. En cambio, entre los de confesión islámica la derechización no se detecta.

¿Cómo actuamos en momentos de crisis?

De qué forma espiritual actuamos cuando pasamos un momento complicado, ¿incluso una crisis? Según el barómetro sobre la religiosidad y sobre la gestión de su diversidad, actualizado este mismo jueves por la dirección general de Asuntos Religiosos de la Generalitat, un 47% de los catalanes reaccionan a episodios difíciles rezando. Cuando se pasa por un periodo difícil, encender una vela o hablar a los seres queridos difuntos son actividades también habituales, como mínimo para cuatro de cada diez catalanes. Curiosamente, entre un cuarto y un tercio de la población que asegura practicar acciones íntimas religiosas afirma también que es agnóstica o atea. Finalmente, la misma encuesta pone de relieve que un 29% de los catalanes se adaptan a los momentos complicados a través del yoga o la meditación, una práctica más habitual entre los jóvenes.