En medio de un momento de desunión en el seno del independentismo, la acción judicial en las Naciones Unidas -conjunta entre Esquerra y Junts- para algunos representaba una brizna de esperanza para que los juntaires y los republicanos fueran más coordinados en un futuro. De hecho, así lo deseaban algunos cargos en privado los últimos días y una de las impulsoras de la medida, Neus Torbisco-Casals, admitía en declaraciones al ARA que conseguir que las dos formaciones fueran juntas a la ONU fue una de las cosas que más costó. Este viernes los dos partidos han querido escenificar esta victoria internacional, pero la logística del acto ha demostrado que será difícil recuperar la coordinación y la unidad. La rueda de prensa, sobre el papel, se tenía que desarrollar en dos espacios diferentes de forma simultánea: en Ginebra, desde el Club Suisse de la Press, y en Barcelona, desde la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales de la Blanquerna.
Los dos partidos habían pactado que Oriol Junqueras (ERC) y Josep Rull (Junts) hablarían junto con el abogado que ha llevado su caso a las Naciones Unidas, Nico Krisch, desde Ginebra. A su vez, Raül Romeva (ERC) y Jordi Turull (Junts) comparecerían desde Barcelona. Este jueves Junqueras ya estaba en Ginebra y Rull tenía comprado un vuelo a primera hora de la mañana para ir. Todo se ha truncado, sin embargo, cuando, una vez en el aeropuerto y casi embarcando, el exconseller de Junts ha visto que la compañía, Easy Jet, atrasaba varias horas el vuelo por la huelga de pilotos y no llegaba a tiempo a la rueda de prensa.
De esta manera, se ha decidido que Rull se quedaría en Barcelona. Ahora bien, la cosa no acaba aquí. Para mantener los equilibrios entre los partidos, se ha consensuado que Nico Krisch comparecería solo desde Ginebra a pesar de que Junqueras ya estaba allí y en algún momento del acto se lo ha visto entre el público. Si hablaba junto a Krisch hubiera faltado alguien de Junts. En Barcelona se ha decidido que intervendrían Rull y Romeva, pero no Turull porque si hubiera sido así habrían habido dos miembros de JxCat y solo uno de Esquerra. El resultado final ha sido que ninguno de los dos líderes del partido -Junqueras de ERC y Turull de Junts- ha hablado.