El voto útil impulsaría al PSC hasta una victoria amplia el 23-J en Cataluña
ERC y Junts se disputan la segunda posición y Sumar podría ser el gran fracaso de los comicios
BarcelonaO Pedro Sánchez con Yolanda Díaz o Alberto Núñez Feijóo con Santiago Abascal. Esta es la elección que los dos principales bloques estatales ofrecen para el 23-J, y parece que en Cataluña los electores tienen claro por quién decantarse. El PSC, con Meritxell Batet al frente, ganaría ampliamente las elecciones y podría ascender hasta los 16-18 escaños, doblando los resultados de quien acabe quedando segundo. Sería la primera victoria socialista en unas generales en Cataluña desde que en 2008 Carme Chacón consiguió los mejores resultados históricos del partido con 25 diputados. En todo caso, la victoria socialista en el Principado podría acabar siendo amarga si el PP domina en el conjunto del Estado. La última encuesta publicada, la del CIS, asegura que aún no hay nada decidido, aunque la mayoría de encuestas sitúan a los populares muy por encima de los socialistas. El CEO detecta, además, una predisposición a participar mayor que en otras ocasiones en las elecciones generales, hecho que podría reducir la abstención en estos comicios.
ERC y Junts son los más bien situados para optar a la segunda posición, según el Barómetro del Centro de Opinión (CEO). Los republicanos, que bajarían de los 13 diputados del 2019 con los que obtuvieron la victoria, podrían optar ahora a 8-10, y los juntaires aspiran a un máximo de 9. La igualdad entre los dos partidos contrasta con los resultados de las generales tanto en las dos elecciones españolas del 2019 como en las del 2016 y el 2015, cuando ERC estaba nítidamente por delante. Superar a ERC sería una bocanada de aire fresco para Junts, a quien las encuestas no sonríen desde el 2021.
El PSC capitalizaría el voto útil cogiendo un 16% de los votantes de los comunes del 2019; un 13% de los de Junts; un 12% de los de ERC y del PP; y hasta un 8% de los votantes de Vox. Pero donde marca la diferencia es especialmente entre el votante dual, aquel que cambia de partido entre las elecciones catalanas y las españolas. Un 15% de los votantes de ERC en el Parlament preferirían el PSC para el Congreso, igual que un 13% de los que votaron los comunes y un 7% de los de Junts (además de un 27% de los de Cs, que no se presentan el 23-J). "Es aquí donde está la explicación de los resultados", ha comentado el director del CEO, Jordi Muñoz, que apunta que la situación del 2019, cuando ERC quedó por encima del PSC, "quizás fue excepcional". Una vez Pedro Sánchez convocó las elecciones, las perspectivas socialistas se dispararon automáticamente en Cataluña.
Pero los socialistas no serían los únicos en beneficiarse del voto útil, y si el PSC condicionaría las posibilidades de éxito de Sumar, el PP haría lo mismo con las de Vox: se llevaría un 20% de los votantes de la extrema derecha en las elecciones generales de hace cuatro años y también convencería a un 46% de los que votaron Ciudadanos en las últimas catalanas. El PP crecería hasta los 6-8 escaños (tenía 2) y sería cuarta fuerza, superando la gran decepción de las elecciones si se confirman los pronósticos del CEO: Sumar solo obtendría entre 2 y 4 escaños. Aunque el proyecto de Yolanda Díaz, con Aina Vidal al frente, convencería a un 14% de los votantes cupaires, sus expectativas caen en picado con un PSC que capitaliza el voto para frenar un gobierno PP-Vox. Las polémicas en torno a Irene Montero tampoco les habrían beneficiado, a pesar de que el partido ha ido remontando en los últimos días del trabajo de campo de la encuesta.
La extrema derecha conseguiría representación en el Congreso, pero no crecería y mantendría los 2 diputados o podría sacar 3 y, aunque no pierde las opciones de repetir en el Congreso por segunda legislatura consecutiva, la CUP lo tendrá complicado: el CEO le pronostica entre 0 y 2 escaños. El PDECat, que se presenta bajo las siglas EspaiCiU, no llegaría al porcentaje de voto mínimo para entrar en el reparto de los escaños.
PSC y ERC, cara a cara en las catalanas
¿Quién sabe cómo se llama el presidente de la Generalitat?Junts sería tercera fuerza, con 25-30, y el PP consolidaría la cuarta posición que ya le otorgaba el último Barómetro, con un resultado de entre 13 y 17 escaños. Las horquillas son muy amplias, pero si se situase en la franja alta, los populares se aproximarían a sus mejores resultados en unas elecciones catalanas: en 2012, Alicia Sánchez-Camacho obtuvo 19 escaños en la cámara catalana.
que este mismo miércoles ha visto cómo perdía la inmunidad europea
¿Quién sabe cómo se llama el presidente de la Generalitat?
En cuanto a los líderes políticos, el presidente del Gobierno, Pere Aragonès, iguala al líder de su partido, Oriol Junqueras, en la lista de los más bien valorados. Ambos marcan un 4,8. En el caso de Aragonès, un 85% afirman que lo conocen, pero el dato contrasta con otra de las preguntas de la encuesta. "¿Sabe cómo se llama el presidente de la Generalitat?" Solo el 45% de los catalanes aciertan su nombre –hace un año el dato aún era más dramático, cuando solo lo conocía el 41%.
Aunque ya está fuera de las listas de los comunes, Jaume Asens también recibe un 4,8 de valoración media de la ciudadanía (solo lo conocen el 43%) y Salvador Illa es cuarto con un 4,5. El jefe de la oposición tiene aún más problemas que el presidente para que la gente sepa cómo se llama: solo el 20% sabe su nombre, aunque el 81% dice que lo conoce cuando se le dice quién es.
A continuación, Jéssica Albiach, de los comunes, con un 4,4; Eulàlia Reguant (CUP), también con un 4,4; y el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta (PSC), con un 4,2.
El expresidente Carles Puigdemont, que este mismo miércoles ha visto cómo perdía la inmunidad europea, tiene un 4 de nota media; como siempre, con notas muy buenas entre sus votantes y muy negativas entre los votantes de los partidos unionistas. Una situación similar a la de Laura Borràs, que tiene un 3,8. Carlos Carrizosa (Cs) e Ignacio Garriga (Vox) son los peor valorados, con un 1,7; y comparten podio con Inés Arrimadas (2), que acaba de abandonar la política.
- Desde julio de 2020 los partidarios del sí y del no a la independencia parecen estabilizados en el Barómetro del CEO. Este julio los contrarios al estado propio se sitúan en el 52%, diez puntos por encima de los que querrían independizarse de España (42%). La vía pactada, ya sea por la unidad de España (32%) como por la independencia (32%) es la preferida por la mayoría, y solo un 21% quiere soluciones unilaterales, la mitad para conseguir salir del Estado y la otra mitad para imponer la unidad
Ficha técnica
La recogida de datos de la encuesta se hizo de forma presencial entre el 29 de mayo y el 26 de junio por parte de la empresa GESOP. Se entrevistaron a 2.000 personas mayores de edad y con derecho a voto en las elecciones catalanas y generales. Para una confianza del 95% el margen de error es del 2,1%.