La izquierda aguanta y barra el paso a PP y Vox, según la encuesta del ARA
El empate entre los bloques volvería a dar la llave de la Moncloa al independentismo
BarcelonaEl tsunami conservador que parecía apuntar al resultado de las elecciones del 28-M en España –con la gran mayoría de comunidades autónomas y grandes ciudades teñidas del azul del PP y el verde de Vox– podría acabar convertido en una ola que muere a la orilla de la costa este 23-J. El empuje de los populares, que sueñan con superar los 160 diputados, parece que se ha ido diluyendo en las últimas semanas, y, según la encuesta que el Instituto Opinòmetre ha hecho para el ARA, a pesar de ganar las elecciones con entre 125 y 140 diputados, Alberto Núñez Feijóo lo tendría muy difícil para acceder a la Moncloa. Ni tan solo la suma con Vox (entre 22 y 30 diputados) serviría para superar los 176 escaños que marcan la mayoría absoluta en el Congreso. Incluso por la parte alta de la horquilla, los dos partidos solamente suman 170 parlamentarios.
Este escenario daría una oportunidad al líder del PSOE, Pedro Sánchez, que conseguiría salir de las urnas con opciones de retener el gobierno español. El dirigente socialista pisa los talones a Feijóo y obtendría entre 110 y 130 diputados –ahora tiene 120–, una cifra que unida a los resultados de Sumar (entre 30 y 40 escaños) dejaría el bloque progresista a las puertas de la Moncloa. De hecho, en la parte alta de la horquilla que muestra la encuesta, Sánchez y Yolanda Díaz sumarían exactamente los mismos diputados que la mejor expectativa del bloque PP-Vox: 170.
La encuesta, realizada entre el 27 de junio y el 4 de julio, apuntala la tendencia de los últimos sondeos en los que se observa que Sánchez ha conseguido frenar el auge del bloque conservador y que el partido aún está abierto. Una vez más, arriesgar habría salido a cuenta al dirigente socialista, que con todo en contra después de la debacle del PSOE el 28-M decidió convocar a los españoles a las urnas en una especie de segunda vuelta en la que los ciudadanos celebrarían una especie de plebiscito sobre su figura. Cinco semanas después de aquel anuncio, Sánchez estaría en disposición de batallar para retener la Moncloa ante un Feijóo a quien estarían pasando factura los acuerdos autonómicos y municipales que el PP ha suscrito en las últimas semanas con la extrema derecha de Vox.
La decisión de los independentistas
Llegados a este punto, la gobernabilidad del Estado volvería a descansar básicamente en manos de los partidos independentistas catalanes y vascos. Descartado cualquier pacto que implique a Vox porque el partido de Santiago Abascal lleva en su programa directamente la ilegalización de estas formaciones, el debate en Esquerra, Junts per Catalunya, CUP, EH Bildu y PNB sería el mismo: qué precio se ha de poner a una nueva investidura de un gobierno de coalición de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. La fuerza de unos y otros dependería, de entrada, de cuántos escaños consigan finalmente el PSOE y Sumar. Si se sitúan en la parte alta de la horquilla y se acercan a los 170 escaños, estos dos partidos estarían muy cerca de la Moncloa, ya que podrían tener suficiente con uno de estos partidos –por ejemplo el PNB– y alguna otra fuerza minoritaria como ahora Teruel Existe o el BNG si consiguen representación.
Ahora bien, cuanto más lejos estén Sánchez y Díaz de esos 170 escaños, más complicada será su negociación. Si tomamos, por ejemplo, la media de la horquilla de los dos partidos, encontraríamos que entre el PSOE y Sumar llegarían solo a los 155 escaños (tres menos que ahora), por lo que necesitarían 21 votos más para alcanzar la mayoría absoluta, lo que obligaría a negociar con varios partidos al mismo tiempo. Del mismo modo, por la franja baja de la horquilla, los partidos que ahora mismo conforman el gobierno de coalición se quedarían con solo 140 diputados (18 menos), lo que les obligaría a pactar prácticamente con el resto de formaciones más allá del PP y Vox. Un escenario endiablado para Sánchez, teniendo en cuenta que formaciones como Junts per Catalunya y la CUP ya han avisado de que no darán sus votos al presidente español si no es a cambio de un referéndum en Cataluña. En este contexto –y descartando la opción de que Sánchez facilitara la investidura de Feijóo– la hipótesis de una repetición electoral cobraría fuerza. Sería, de hecho, lo mismo que ya pasó en 2016 y en 2019.
Juntos, contra el bloqueo
Sin embargo, si analizamos qué querrían los votantes de los partidos independentistas que hicieran en caso de ser decisivos para la investidura, la repetición electoral no es en ningún caso la opción preferida. Ni entre los votantes de Junts –que en campaña ha apostado por el bloqueo en el Congreso–, la vía de forzar unos nuevos comicios es mayoritaria. Solo un 9,8% la elige como opción preferida, frente al 52% que opta por un gobierno liderado por el PSOE donde sean decisivos los partidos soberanistas y el 13,9% que, incluso, antepone un gobierno del PSOE y Sumar en exclusiva a volver a las urnas. Unas cifras similares muestran los votantes de Esquerra, donde un 10% prioriza el bloqueo pero hasta un 59% prefiere la opción de condicionar un gobierno de Sánchez y un 17,7% opta directamente por un ejecutivo del PSOE y Sumar sin peso de otros partidos. Incluso entre los votantes de la CUP –véase gráfico– se prioriza la investidura de un gobierno que frene PP-Vox antes que la repetición electoral. Lo mismo pasa en Euskadi con Bildu y PNB, aunque en el caso de los jeltzales prefieren un acuerdo PSOE-PP a un pacto de los socialistas con Sumar.
La encuesta, pues, dejaría un escenario abierto pero donde las mejores cartas para retener la Moncloa las tendría Pedro Sánchez por delante de Feijóo. Y eso a pesar de que cuando toca puntuar el trabajo del actual gobierno de coalición, un 66,4% la juzga entre regular y muy mala y solo un 32,6% buena o muy buena.
- La encuesta ha sido elaborada por el Instituto Opinòmetre en una entrevista multicanal (CATI + CAWI) en la que se ha realizado el 32% de la muestra con metodología telefónica. Se han realizado 1.521 encuestas, 502 de las cuales en Cataluña, a personas mayores de 18 años con nacionalidad española. Se recogieron los datos entre el 27 de junio y el 4 de julio del 2023. Para un nivel de confianza del 95,5%, y P = Q =50%, el error es de ±2,51% para el conjunto de la muestra de España y del ±4,37 para Cataluña.