Alianza Catalana, abocada a buscar el candidato por Barcelona dentro de la dirección

El 'no' de Lluís Carrasco a enero obliga a Sílvia Orriols a buscar una solución interna

Inauguración de la sede de Aliança Catalana en Barcelona en diciembre de 2025
15/06/2026
4 min

BarcelonaEl comité de gobierno de Aliança Catalana está formado por seis personas: Sílvia Orriols, Oriol Gès, Jordi Aragonès, Lluís Areny, Aurora Fornos y Franc Massaneda. De este núcleo duro del partido, saldrá con toda probabilidad el candidato por Barcelona a las elecciones municipales. Quien tiene más números de ser el alcaldable en la capital catalana es Areny, según ha podido saber el ARA, aunque también podría ser Aragonès. "Ahora mismo hay un 80% de opciones de que Areny sea el candidato", afirman fuentes de la formación.

De esta manera, Aliança Catalana habría lanzado la toalla a la hora de encontrar una personalidad reconocida. Los portazos que ha ido recibiendo de figuras públicas han hecho que la dirección no quiera perder más tiempo y quiera definir ya un candidato con algún peso pesado del partido cuando falta menos de un año para los comicios. El cabeza de lista de la capital catalana debía anunciarse por Sant Jordi, pero una semana antes la presidenta del partido reveló que la persona escogida se había retractado, sin que se haya revelado nunca de quién se trataba.

En este escenario, Orriols, que es quien toma las decisiones, se decantaría por situar a Areny como candidato, repitiendo la fórmula de las últimas elecciones catalanas. Entonces, ante la rivalidad entre Gès y Aragonès, que querían ser los cabezas de lista, la líder del partido eligió a Areny como decisión salomónica con los otros dos miembros de la cúpula detrás.

A Orriols le gusta el perfil de Areny, secretario de comunicación del partido, porque no tiene vinculaciones con ningún partido, a diferencia de Aragonès, que es primo del expresidente de la Generalitat Pere Aragonès y militó en Unió Democràtica de Catalunya (UDC). "Areny no tiene este pasado político", remarcan estas mismas fuentes, que dan por hecho que será él el escogido.

Aragonès tiene a favor suyo que es uno de los fundadores del partido. Secretario de estudios y programas desde que se creó, es el ideólogo de Aliança y es el que traza el discurso y la estrategia a seguir. Con el secretario de organización, Oriol Gès, es la cara más conocida del partido, aparte, obviamente, de Orriols. Ambos tienen el hándicap, sin embargo, de que no son de Barcelona y tampoco viven allí. Areny vive en Sant Quirze del Vallès, donde el partido también tiene previsto presentar batalla, y Aragonès, en Pineda de Mar.

Quien sí vive en Barcelona es Jordi Amela, presidente comarcal de Aliança Catalana en el Barcelonès, pero Orriols considera, según las fuentes, que no es lo suficientemente conocido para liderar la candidatura. El exjefe de prensa del partido es uno de los principales responsables de la expansión en Barcelona y su área metropolitana. Amela lleva meses pisando la ciudad y haciendo campaña en las redes, lo que hace que sea uno de los militantes más activos.

Amela, con una gran oratoria y un trato afable, tiene el apoyo de un importante número de afiliados de la ciudad, que consideran que él es la persona idónea para liderar la lista porque lleva vinculado al partido desde el principio. "Él es el candidato preferido por buena parte de las bases del partido en Barcelona", dice un miembro de Aliança de la ciudad condal, que subraya que "no es de los que ha aterrizado ahora buscando una silla". Esta carta de servicios, sin embargo, no parece que convenza a la líder del partido.

El candidato que debía ser

La elección del cabeza de lista en Barcelona está resultando una empresa difícil. La primera opción era el exconsejero de Economía de Junts Jaume Giró. El exdirigente juntaire admitió que Aliança Catalana le ofreció ser candidato a Barcelona en las municipales y que lo rechazó. Pero el nombre que tuvo más opciones para ser el alcaldable fue el del publicista Lluís Carrasco, a quien la dirección confiaba que podría convencer después de que no cerrase la puerta a dar el salto a la política. La oferta le llegó en noviembre y él lo rechazó en enero.

por ser el alcaldable en Manresa y el candidato por Barcelona al ParlamentGanas de volver a veros".

Carrasco asegura que él no fue el candidato que se echó atrás: "Yo no me desdije porque nunca dije que sí". Las fechas que da así lo sustentan. Carrasco les dijo que no en enero y, semanas más tarde, el 17 de febrero, en la conferencia del Hotel Palace, Orriols dijo que ya tenían el alcaldable y que era "un hombre y conocido". En esta travesía de nombres, el expresidente del Barça, Sandro Rosell, también es otra de las personalidades que se tanteó, aunque los contactos fueron "informales" y no fueron a más.

Cuevillas, uno de los últimos en sondear

Y más recientemente, Aliança sondeó a una cara conocida de Junts en su opa contra esta formación. Se trata del abogado y exdiputado Jaume Alonso-Cuevillas, que precisamente ha dado el paso de presentar batalla para ser el alcaldable en la capital catalana, pero en Junts, el partido donde milita. El exsecretario de la mesa del Parlament revela a el ARA que se reunieron con él dos veces en marzo, tres meses antes de que decidiera concurrir a las primarias juntistas.

"Una persona que venía de arriba me ofreció ser el alcaldable poniendo énfasis en el hecho de que Junts era una marca en caída", revela sin querer concretar quién fue. Rechazó la oferta en la primera reunión: "Es un partido xenófobo con el que no comparto nada. Yo soy de Junts y convencidamente, y creo que este espacio ha sido y sigue siendo central del catalanismo". A pesar de no querer saber nada, citaron a Cuevillas a un segundo encuentro con una oferta mejorada. "Me volvieron a insistir y me dijeron que también sería el cabeza de lista en las elecciones catalanas porque Sílvia Orriols se presentaría otra vez por Girona", explica. Era una oferta que recuerda a la que tuvo a finales de año el exconcejal del Front, Sergi Perramon, para ser el alcaldable en Manresa y el candidato por Barcelona al Parlament. "Les volví a decir que de ninguna manera, que no compartía nada con ellos", concluye Cuevillas.

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