El sorprendente ranking de los municipios donde más se ha encarecido la vivienda
La crisis se expande más allá de Barcelona: los precios suben un 63% en los municipios de más de 5.000 habitantes
BarcelonaEl encarecimiento de la vivienda no es un problema exclusivo de Barcelona y su área metropolitana. En los municipios catalanes de más de 5.000 habitantes, el valor del metro cuadrado construido ha subido casi un 63% de media entre 2015 y 2025. El ARA ha elaborado un ranking de los municipios donde más se han disparado los precios en la última década, a partir de los datos de compraventas recogidas por la Generalitat.
En doce ayuntamientos el precio se ha más que duplicado. Y, en 100 de los 203 analizados, el importe ha aumentado más que el 63% de media. En perspectiva, el salario medio bruto en Cataluña ha subido un 30% hasta 2024, el último con datos disponibles.
Badia del Vallès es donde más se ha encarecido la vivienda, un 168,3%. Por lo tanto, un piso de 81 m² –la superficie media de las viviendas compradas en el municipio– que hace diez años costaba 49.000 €, el año pasado se compró por 132.430 €. Es un caso muy excepcional claramente marcado por la entrada al mercado libre de un gran volumen de vivienda protegida.
Argentona (120,26%) es el segundo municipio donde más se ha disparado el precio, seguido por Viella (112,39%), Arenys de Munt (110,61%) y Anglès (110,33%). Completan la lista Llinars del Vallès (108,34%), Montmeló (105,84%), Esparreguera (103,72%), el Masnou (101,65%), Sant Cugat (101,18%), Martorell (101,1%) y Esplugues de Llobregat (100,37%).
En cambio, en Barcelona la vivienda se ha encarecido un 61,49%, ligeramente por debajo de la media. Ahora bien, es el tercer municipio de más de 5.000 habitantes con el precio/m² más alto: de media se han pagado 4.797,02 €. Sant Cugat del Vallès le ha arrebatado el segundo puesto, que ocupaba hace diez años, cuando el m² en la capital catalana costaba 2.970,6 €. Sitges ocupa el primer puesto del podio con 5.378,43 €.
Jaime Palomera, investigador del Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (Idra), opina que los datos sugieren "una extensión territorial de la presión residencial, más que una concentración exclusiva en la capital catalana". "La crisis de la vivienda se ha generalizado en todas partes, pero adopta formas diferentes según el territorio", concluye.
La ciudad te acaba echando y te vas a las afueras¿Cuáles son los municipios más caros?
Aunque los precios se hayan disparado en municipios que no acostumbran a protagonizar los titulares de vivienda, los ayuntamientos más caros continúan siendo los mismos que hace diez años. Lidera el podio Sitges y, además de Barcelona y Sant Cugat del Vallès, también están Castelldefels, Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Alella, Vilassar de Mar y Tiana.
Más allá de estos, en la parte alta de la lista abundan municipios de la costa del Maresme: el Masnou, Teià, Montgat, Sant Andreu de Llavaneres y Sant Pol de Mar, entre otros. También proliferan las ciudades próximas a Barcelona, como Sant Joan Despí, Sant Feliu de Llobregat, Molins de Rei, el Prat de Llobregat, Cerdanyola del Vallès, Badalona, l'Hospitalet de Llobregat, Sant Boi, Cornellà o Sant Adrià de Besòs. Finalmente, entre los municipios más caros de Cataluña hay iconos de la Costa Brava: Platja d'Aro, Calonge i Sant Antoni, Tossa de Mar, Palamós y Roses.
Un doble efecto de arrastre
Muchos de los municipios donde se ha disparado el coste de la vivienda sufren las consecuencias de la grave crisis que asola Barcelona y su entorno, coinciden los expertos preguntados por el ARA. La directora asociada del Observatorio de la Vivienda Digna de ESADE, Raluca Cosmina, resume: "La ciudad te acaba echando y te vas a las afueras".
Aunque no hay una relación causal, los municipios más cercanos a Barcelona tienden a registrar incrementos de precio más acentuados. Matemáticamente el vínculo entre dos variables se expresa con el coeficiente de determinación: si hay una causalidad perfecta el resultado es 1, mientras que, si no hay ninguna relación, es 0. En este caso, el coeficiente entre el incremento de precios y la proximidad con la capital catalana es del 0,242. El gráfico de dispersión que acompaña este artículo muestra visualmente la relación entre las dos variables. Los encarecimientos se concentran en municipios cercanos a la capital.
La referente de vivienda del Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB), Luisa Fernanda Pinto, subraya que "Cataluña es un territorio de metrópolis policéntricas", donde hay diversos centros urbanos que condicionan las dinámicas en los municipios de su alrededor, por ejemplo Granollers, Mataró, Sabadell o Vic. "Los pueblos del entorno sufren un doble efecto de arrastre: reciben la presión de los que ya no pueden vivir en Barcelona, y la presión de su propio centro comarcal", afirma Pinto.
Los expertos consultados por el ARA insisten en que hay muchos otros factores que explican las diferencias entre municipios, como la presión del turismo sobre el mercado residencial o la proliferación de segundas residencias en cada municipio. Para Palomera, "el aumento de los precios parece responder sobre todo a dinámicas propias", como el crecimiento de la población y del número de hogares, la escasez de vivienda asequible y una utilización "creciente" de la vivienda como activo de inversión.
Las particularidades de Badia del Vallès
Liderar el encarecimiento de la vivienda en Cataluña con un incremento que se sale absolutamente de la norma (168,3%) es la última de las particularidades que tiene Badia del Vallès. Junto al campus de la Universitat Autònoma de Barcelona y a pocos kilómetros de Sabadell, cuando nació Badia del Vallès todas las viviendas de la ciudad eran de protección oficial. La mayoría perdieron esta calificación en el año 2023.
Badia no tiene actividad empresarial y cuenta con poco más de 13.500 habitantes, unos 400 más que hace diez años, pero lejos de los 26.000 que se encajaron en 0,93 kilómetros en los años setenta. En un artículo en el ARA a mediados del año pasado, las inmobiliarias aseguraban que los alquileres ya estaban "por las nubes" y que habían empezado a llegar "inversores", algo "impensable" hasta entonces.
El municipio aspira a atraer vecinos con perfiles diferentes para cambiar su realidad social: el 30% de los habitantes tiene más de 65 años y su tasa de paro registrado es un 70% superior a la de la comarca, mientras que, por otro lado, la de inmigración es prácticamente la mitad.