Debate sobre el velo integral

ERC propone sancionar el uso del burka sin pasar por el Código Penal

El partido estudia medidas de trabajo social para evitar el aislamiento de las mujeres

MadridUno de los debates más candentes esta semana en el Congreso de los Diputados ha sido la prohibición del burka promovida por Vox. Aunque no prosperó y obtuvo solo los votos del PP, la iniciativa de la extrema derecha abrió la veda de la discusión sobre la idoneidad de prohibir o no el uso del velo integral. Juntos presentó el mismo día una proposición de ley para prohibirlo en los espacios públicos –un texto que el PSOE se ha abierto a estudiar–, el PP siguió el mismo camino dos días más tarde y Esquerra también significa la suya. Según fuentes del partido consultadas, los republicanos no son partidarios de prohibir el velo integral y prever consecuencias penales para las mujeres que lo incumplan, pero sí abogan por "desincentivar" su uso a través de la obligatoriedad del trabajo en la comunidad. Es su "solución efectiva" para "acabar con el burka" evitando que la medida acabe perjudicando a las mujeres que lo llevan, creen. "Convertir al burka en un delito las aislará más", avisaba ya el propio líder de ERC, Oriol Junqueras, esta semana.

¿Con qué se traduce esto? Hay que ver cómo se articula la letra pequeña, pero desde Esquerra creen que la sanción puede derivar a hacer trabajo en la comunidad, cumpliendo un doble objetivo: desincentivar el uso del burka y, además, propiciar que estas mujeres entren en contacto con el tejido social y se rompa el aislamiento que pueden vivir. Los republicanos interpretan que es lo contrario de lo que ocurriría con una prohibición pura y dura que recurra al Código Penal. "El problema son las consecuencias de la prohibición", añaden las mismas voces, que alegan que vetar al burka taxativamente es una vía que podría expulsar y excluir a las mujeres del espacio público –la misma línea roja que trazaba el martes el PSOE respecto a la ley de Junts–. "Prohibir el burka hace que las mujeres no salgan de casa", remachan desde ERC.

Cargando
No hay anuncios

Durante el debate en el Congreso de esta semana, la diputada Pilar Vallugera quiso decirlo sin matices: "No nos gusta el burka y el niqab, que quede claro". Al día siguiente, Gabriel Rufián, en el acto que compartió con Emilio Delgado de Más Madrid, se pronunció en la misma línea: "El burka es una salvajada. Si somos de izquierda laica de verdad, no podemos permitir que se invisibilice a las mujeres de esta manera [...]. Lo tenemos que poder hacer sin manías y sin que nadie nos diga que somos unos racistas".

Hasta ahora, el debate sobre el burka lo había monopolizado Sílvia Orriols a través de Aliança Catalana en Catalunya y Vox en España, hasta que otras fuerzas como Junts y ahora Esquerra también han decidido entrar en la discusión. Con un marco, defienden, distinto al de la extrema derecha. Y es que ese debate sobre el velo es una discusión recurrente. De hecho, no es la primera vez que se ha situado en primera línea del debate público. El alcalde socialista de Lleida, Àngel Ros, en 2010, fue pionero en intentar regular esta cuestión a través de una ordenanza municipal, para que el velo integral no tuviera cabida en los edificios públicos. Lo hizo con el argumento de la necesidad de poder identificar a las personas. Sin embargo, el Tribunal Supremo tumbó la medida al considerar que afectaba a la libertad religiosa y era necesaria una ley de carácter estatal para regularlo.

Cargando
No hay anuncios

Las propuestas que hay ahora en el Congreso

A raíz del descarrilamiento de la ley de Vox, tanto Junts como el PP han presentado sus propias iniciativas en el Congreso para regular el uso del burka y el niqab. La ley de Junts, de tres páginas, contiene un artículo único para prohibir la "utilización en el espacio público" de "piezas o elementos que cubran total o sustancialmente el rostro" e "impidan o dificulten de forma relevante la identificación de la persona". Fuentes junteras apelan a un "componente disuasorio" y alegan que "no es necesario" prever sanciones porque ya "hay fórmulas" para abordarlo, como el delito de desobediencia en caso de que una mujer se niegue a quitarse el burka si se lo pide la policía. "No queremos criminalizar a las mujeres", sostienen voces de la formación.

Cargando
No hay anuncios

La norma del PP tiene un redactado casi calcado respecto a la de Junts sobre la prohibición del velo integral. Y también incluye –al igual que el texto de la formación de Miriam Nogueras– algunas excepciones vinculadas a razones médicas o exigencias laborales. Sin embargo, la gran diferencia es que incorpora sanciones económicas. Los populares quieren multar con 100 euros a las mujeres que lleven burka y con 600 euros a las que reincidan. También apuestan por castigar con 600 euros a las personas que "inciten" a llevarlo. Pero hay un matiz que acerca el planteamiento del PP a las tesis de Esquerra: los populares también proponen que pueda sustituirse la sanción económica por la "participación voluntaria en programas públicos de sensibilización, formación o integración social". Algo parecido al trabajo en la comunidad que propugnan los republicanos. El PP recuerda que, más allá de lo previsto en esta nueva ley, el Código Penal castiga los delitos de amenazas, coacción, violencia o abuso a la autoridad.