Partidos Políticos

El gesto de Feijóo que recuerda el que acabó con Casado

El líder del PP exigió explicaciones por el ático de lujo de Ayuso después de semanas de silencio

Roger Hernandez Pujol
29/08/2026 - 19:00 h.

BarcelonaDurante todo el mes de agosto, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dejado hacer. Mientras la polémica del ático de lujo –comprado por la Comunidad de Madrid– de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, crecía semana tras semana, él no decía ni media palabra, ni para criticarla ni para defenderla. Este silencio calculado acabó en una entrevista a Europa Press en la que hizo un gesto que los populares conocen bien: exigir explicaciones internas. Un gesto que recuerda el que cuatro años antes costó el cargo al entonces líder popular, Pablo Casado, y que precisamente abrió a Feijóo las puertas de la dirección de los populares.

El 29 de julio, El País destapaba que la Comunidad de Madrid había comprado, tres meses antes y sin hacerlo público, un ático de lujo en el barrio madrileño de Chamberí por 6,3 millones a través de la empresa pública Planifica Madrid. La versión oficial defendía que sería una "oficina temporal" mientras durasen las obras en la sede de Presidencia, en la Puerta del Sol, pero el inmueble tenía uso exclusivamente residencial. La incoherencia quedó tan expuesta que, solo 24 horas después de que estallase la noticia, el gobierno madrileño ya anunciaba su venta.

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Ayuso, por su parte, ha ido alargando la explicación: primero derivó todas las preguntas al consejero de Presidencia, y semanas más tarde intentó desviar el foco hacia las residencias oficiales del gobierno español. En este contexto, Génova llamaba a cerrar filas alrededor de Ayuso, pero Feijóo no se pronunció al respecto. Dejó que fuera la vicesecretaria, Cuca Gamarra, quien diera la cara: "Se han dado explicaciones por activa, por pasiva y por perifrástica", defendió Gamarra.

El giro de Feijóo –que recuerda el episodio de 2022 entre Ayuso y Casado– ha llegado en una entrevista reciente a Europa Press coincidiendo con la crisis migratoria de Ceuta, en la que el líder popular combinó dos mensajes contradictorios. Por un lado, confirmó que sabía desde el mes de abril que el equipo de Ayuso buscaba un espacio temporal para las obras de Sol. Por otro, añadió que "es evidente que Patrimonio de la Comunidad de Madrid tendrá que explicar por qué compró un local que no se puede destinar como oficina". En una misma respuesta, Feijóo defendía a Ayuso y le exigía cuentas.

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La reacción de la presidenta madrileña no se hizo esperar. Al día siguiente, desde el pantano de San Juan, despachó la polémica con tres palabras: "Está en venta; chao, pescao". Además, lanzó un dardo hacia su propio líder, lamentando que "si se pregunta uno a uno a cada político que viene de vacaciones, es evidente que hay nuevos titulares, pero viene a ser lo mismo". Con todo, reclamó que "no se puede estirar más el chicle".

El relevo en la dirección

El precedente que ahora resurge se remonta a febrero de 2022, cuando el entonces líder del PP, Pablo Casado, puso en duda la legalidad de un contrato de mascarillas adjudicado a una empresa amiga del hermano de Ayuso, que habría cobrado cerca de 280.000 euros en comisiones. Casado llegó a abrir un expediente informativo que podía acabar con la suspensión de militancia de la presidenta madrileña. La disputa se convirtió en una guerra abierta que solo duró una semana: el 1 de abril, el entonces líder popular se despidió del partido en Sevilla sin autocrítica alguna ni una palabra con Ayuso; al día siguiente, Feijóo tomaba el relevo prometiendo "moderación".