Guía para entender qué puede ganar Junts con el 'no' a los decretos de vivienda
Los juntistas son los que menos inquilinos tienen entre su electorado potencial
Barcelona¿La negativa a votar los decretos de vivienda en el Congreso de los Diputados puede beneficiar a Junts? En caso de que el presidente español, Pedro Sánchez, convoque pronto elecciones, ¿le permitirá ganar apoyos, frenar la caída que detectan las encuestas o, por el contrario, le pasará factura? Las cuestiones relacionadas con la vivienda navegan, en el ámbito electoral y comunicativo, entre lo que se denomina técnicamente un tema posicional y un tema de valencia. Es decir, por un lado, los partidos tienen posiciones (propuestas) diferentes, las cuales en este caso pueden oscilar entre posiciones más pro mercado o pro intervención (alineadas a menudo en la lógica de izquierda y derecha). Por otro lado, están los temas valencia, una manera de enfocar una cuestión que, a priori, tiene una posición contraria, pero que nadie la defiende. Por ejemplo, la idea de que todo el mundo tiene derecho a la vivienda es, políticamente, una posición valencia. Raramente, un político hará un discurso en público defendiendo la posición contraria. Esto también aplica en muchos otros ámbitos: es difícil pensar que un partido puede ganar votos defendiendo la corrupción o la incompetencia.
Al fin y al cabo, los partidos a menudo no solo compiten por mostrar una posición ideológica, sino que buscan ser vistos a ojos de la ciudadanía como los mejores defendiendo un tema, sobre todo aquellos que tienen una posición contraria que nadie defenderá. Por eso estos temas o enfoques se conocen a menudo como las minas de oro de la política: si la ciudadanía te ve como la mejor formación política para generar bienestar, luchar contra la corrupción o lidiar con la crisis de la vivienda, tienes el tema "en propiedad" y buena parte de la partida electoral ganada. El resto de formaciones ya pueden hacer propuestas en esta cuestión, que su credibilidad será baja.
Este marco nos sirve para entender el enfoque de la vivienda por parte de Junts (y, de hecho, del resto de partidos). Existen ciertos temas, como la limitación de los pisos turísticos o la obligación de los grandes tenedores a destinar parte de las propiedades al alquiler social, con un amplio consenso entre el electorado de Junts (entre un 70% y un 80% de sus votantes lo defienden, según la encuesta del CEO sobre vivienda publicada en 2025). Por lo tanto, la formación tiende a apartarlo de la batalla política y mediática. En cambio, los miembros de Junts parecen haber detectado cierto crecimiento entre los pequeños propietarios (cerca de un 80% de los catalanes tienen una propiedad) y los pequeños arrendadores (un 40% del parque de alquiler corresponde a pequeños propietarios que tienen una única vivienda arrendada, según datos del ministerio de Consumo).
Uno de cada siete simpatizantes de Junts tiene un piso alquilado a terceros (el electorado que menos tiene es el de la CUP) y la mayoría tienen una propiedad (con hipoteca o sin ella). Si se analizan los barómetros recientes del CEO y la encuesta longitudinal, uno de los puntos fuertes de la negativa de Junts a aprobar los decretos es que sus exvotantes o los que se sitúan en su frontera (los que puede llegar a captar más fácilmente) tienen una estructura similar a la de los actuales votantes. Asimismo, la esperanza de Junts es hacer un guiño para que arrendadores de otros partidos se vayan acercando a la formación. Por ejemplo, un 22% de los votantes cercanos al PSC son pequeños arrendadores, una cifra más elevada que en el caso de Junts.
Una de las dificultades es que el electorado potencial a quien podría satisfacer la posición de Junts se sitúa sobre todo en el centro y el centroderecha. Sin embargo, este segmento ideológico, como mínimo hasta ahora, prioriza más la seguridad y la inmigración que la vivienda. Por su parte, el electorado (potencial) de centroizquierda de Junts preferiría ver medidas más bien contra la especulación (y, en segunda posición, hacer crecer el parque de viviendas).
El análisis de los datos nos indica que el crecimiento de Junts podría ser posible, pero que es incierto. Su ámbito de aumento más amplio es entre votantes de centro y centroderecha, sobre todo entre los no independentistas. Por el contrario, algunos simpatizantes de Junts tienen posiciones algo alejadas de la dirección y, por tanto, les podría alienar. En el escenario más optimista, es decir, en el que fuera capaz de convencer al 60% de los votantes potenciales que no tienen una posición clara respecto a la vivienda y un tercio de los que sí que la tienen, conseguiría un balance de +10 votantes. En el escenario medio, por cada 1.000 electores atraería a 29, pero también alejaría a 23.
Con todo, especulaciones estadísticas aparte, si Junts quiere ganar votos en el tema de la vivienda, como en casi cualquier otro, necesita la cuadratura del círculo en diferentes ámbitos: que la cuestión de la vivienda se mantenga como un tema relevante hasta la fecha de las elecciones, mostrar que sus posiciones ideológicas son razonables para el electorado potencial y ser visto como un partido competente en este ámbito, incluso para el elector que no está del todo de acuerdo con sus posiciones.