El hijo mayor de los Pujol defiende sus negocios y denuncia la "trituradora" de la Audiencia Nacional

Jordi Pujol Ferrusola justifica que "pasaba información privilegiada" y asegura que su padre nunca le habló de la herencia del abuelo Florenci

San Fernando de HenaresDespués de la decisión de excluir al presidente Jordi Pujol de la causa, el plato fuerte en la Audiencia Nacional ha sido la declaración de su hijo mayor, para quien la Fiscalía pide 29 años de prisión por cinco delitos. La primera entrega ha durado casi tres horas, hasta que su abogado ha pedido ponerle fin al verlo "manifiestamente cansado". El fiscal Fernando Bermejo se ha dedicado a repasar al detalle sus negocios y el primogénito ha defendido a capa y espada su trabajo. "Lo que he hecho está bien hecho" y "no hay nada que ocultar", ha reivindicado en dos momentos del interrogatorio.

Uno de sus trabajos habituales era "pasar información privilegiada" a cambio de una contraprestación. Él usaba sus contactos y conocimientos de primera mano para hacer de intermediario en negocios privados. Por ejemplo, si alguien vendía un terreno, él "daba voces" y encontraba quién lo quisiera comprar y, a cambio, cobraba una comisión plenamente legal –ha descrito–. La conclusión, en todas las operaciones que se han repasado, ha sido siempre la misma: "Se ha hecho el negocio, se ha pagado y yo cobro mi factura, o sea que existe la operación". Al principio, el primogénito de la familia ha explicado que actuó en el extranjero para desmarcarse de la "contaminación política" que podía haber en Cataluña por su apellido, pero cuando vio que España "iba bien", en los años 2000, también hizo negocios en el Estado. A menudo, trabajaba sin contrato, una de las cosas que le cuestiona la Fiscalía: "Yo soy una persona que confía mucho en la gente y lo hago mucho por confianza", ha defendido Jordi Pujol Ferrusola.

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Jordi Pujol defiende sus trabajos: "Pasaba información privilegiada"

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El primogénito ha negado, de esta manera, haber hecho nada mal hecho. Al contrario, ha acusado a la Audiencia Nacional de ser una "trituradora" de su entorno. En un momento del interrogatorio, repasando uno de sus negocios, el fiscal ha puesto sobre la mesa una intermediación en la compraventa de clínker –el componente principal del cemento Portland– por la que se embolsó 99.000 euros. Fernando Bermejo le ha preguntado cómo se llamaban las personas que puso en contacto, pero él se ha negado a darle los nombres: "No lo diré porque cada vez que digo el nombre de alguien, esto es una trituradora y se destroza todo el mundo. Llevamos quince años de trituradora". El primogénito también ha asegurado que era falso que hiciera viajes a Andorra con bolsas de billetes. Es lo que dijo su examante, Vicky Álvarez, en la denuncia que formalizó en la UDEF en 2012.

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Jordi Pujol Ferrusola: “Llevamos quince años de trituradora”

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La herencia del abuelo Florenci

Jordi Pujol Ferrusola también se ha referido a la herencia del abuelo Florenci que, de hecho, es lo que centraba las sospechas iniciales de la acusación. El principal argumento de la familia es que el dinero en Andorra proviene de su legado y no de presuntos negocios fruto de la corrupción. El hijo mayor ha dicho que tuvo conocimiento de esta herencia "vagamente" cuando el abuelo se lo explicó en 1976 o 1977: "Me dijo que no nos preocupáramos, porque no nos faltaría nada". Ahora bien, él nunca supo "cómo se habían generado" los dineros: "Florenci era un hombre activo que hacía cosas", se ha limitado a recordar. Entre otras cosas, fuentes de la defensa recordaban cómo compró la banca Dorca de Olot, embrión de Banca Catalana o estuvo implicado en la compraventa de divisas. Una actividad que le llevó a ser el primer condenado en el Estado por tráfico de divisas: un apunte para dar credibilidad a la posibilidad de tener el dinero en el extranjero, apuntaban las mismas fuentes.

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En septiembre de 1980, cuando murió Florenci Pujol, su padre reunió a la familia y les enseñó una carta que le había escrito a su mujer, Marta Ferrusola: "No hablaba del origen y no hablaba de los bancos, solo decía que estuviéramos tranquilos que él nos estaba protegiendo. No confiaba en las actividades políticas que hacía mi padre", ha recordado Jordi Pujol Ferrusola.

El primogénito supo de la existencia de la herencia porque el abuelo Florencio se lo dijo en los setenta

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Diez años después, el primogénito recibió la "orden" de Joaquim Pujol –el primo de su padre, que era quien los había gestionado hasta entonces– de que se encargase de los fondos en Andorra. Se lo dijo en una reunión en la que estaban sus seis hermanos y su madre. En cambio, el entonces presidente de la Generalitat no estaba. Jordi Pujol Ferrusola también ha querido dejar claro que ni él ni ninguno de sus hermanos han vivido en España con dinero que viniese de Andorra: "Hemos tenido nuestra vida independiente. No había una dependencia del dinero que había en Andorra para poder gastar aquí", ha recalcado.

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Una permanente sombra de duda

Con una táctica similar a la gota china, el fiscal Fernando Bermejo ha intentado insistentemente relacionar los negocios privados de Jordi Pujol Ferrusola con la Generalitat de Cataluña. Tres de las empresas que protagonizan el juicio son Copisa, EMTE e Isolux: "¿Usted tenía conocimiento de que habían sido adjudicatarias de contratos públicos?", le ha preguntado. "Supongo", ha contestado. Pero no hay ninguna adjudicación bajo sospecha. De hecho, Isolux recibió el "triple" de dinero de adjudicaciones con los tripartitos que con Pujol en la plaza Sant Jaume, la Generalitat suponía solo "el 5%" de la facturación de EMTE y la ratio de éxito de Copisa en los concursos que convocaba el gobierno catalán era el doble con el PSC que con Convergència.

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Pero no ha sido el único momento. El fiscal le ha preguntado si su padre conocía a Josep Cornadó, el fundador de Copisa y a quien ha presentado como "uno de los contratistas importantes en Cataluña". "Mi padre conocía no solo a los constructores, sino también al pollero. Conocer a todo el mundo era su fuerza", ha defendido el primogénito. "¿Al señor Carles Vilarrubí le presentó su padre? ¿Había prestado algún servicio a su padre?", ha planteado más tarde. "A mi padre no, a la Generalitat", ha matizado el hijo mayor. Y ha recordado que él le había conocido cuando tenía catorce años jugando a frontón en Premià y que años más tarde el empresario, que murió hace cuatro meses, recibió el encargo de fundar TV3 y Catalunya Ràdio.

En dos momentos del interrogatorio, Jordi Pujol ha reprochado al fiscal que le diera "información sesgada" relativa a una promoción de lujo en Ronda (Málaga) y le ha recriminado que se hubiera "dejado la mitad de la película" hablando sobre el vertedero de Tivissa. El fiscal también le ha preguntado si en 2017 pagó la fianza para salir de la cárcel con un dinero que le llegó de Argentina. Y lo ha negado categóricamente recordando que tenía las cuentas embargadas –y, por tanto, no las podía usar– y que no pudo pagarla hasta que se rebajó de los tres millones de euros iniciales a los 500.000 euros. Este martes, a partir de las 9 h, continuarán las preguntas al hijo mayor de los Pujol.