Relaciones España-Marruecos

Marruecos rectifica y admite fronteras terrestres con España

Rabat trasladó a la ONU que Melilla es un "presidio ocupado"

MadridLas relaciones entre España y Marruecos parecían haberse reconducido, pero hay discrepancias de base que se mantienen. Rabat trasladó a la ONU en una carta el pasado 9 de septiembre que no tiene "fronteras terrestres" con España y que Melilla es un "presidio ocupado". Lo hizo en respuesta a una petición de información del comité de derechos humanos por las muertes en la valla de Melilla del mes de junio pasado. El texto se ha conocido este jueves y un alto cargo del ministerio de Exteriores marroquí consultado por Efe ha rectificado: ha recordado que en la declaración conjunta del 7 de abril se hablaba de "dispositivos de control aduaneros y de personas a nivel marítimo y terrestre".

El régimen alauí decía en la misiva de septiembre que es "inexacto" referirse a la "línea de separación entre Marruecos y Melilla como frontera hispano-marroquí". "No se puede hablar de fronteras, sino de simples puntos de paso", dice el texto. Esta información se ha sabido durante la comparecencia en el Congreso del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y la portavoz del PP le ha exigido una aclaración. "No puede salir de aquí sin responder", ha advertido Cuca Gamarra. Cuando ha tomado la palabra en el último turno del debate, Sánchez ha dejado claro que "Ceuta y Melilla son España".

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En abril pasado el jefe del ejecutivo firmó un nuevo acuerdo con Rabat, pero el documento no hacía ninguna mención a la "integridad territorial". Era un concepto que Sánchez había pronunciado los días anteriores, como por ejemplo en una visita el 23 de marzo en Ceuta y Melilla, después de conocerse su cambio de posición sobre el Sáhara Occidental. Uno de los motivos que justificaban el giro era la voluntad de establecer una "relación sólida basada en el respeto mutuo y la integridad territorial de los dos países". Esta referencia había motivado preguntas sobre si la soberanía española en los territorios fronterizos con Marruecos estaba amenazada, a las que el presidente español siempre contestaba que no. ¿Cuál era el problema, pues? La carta que se ha conocido este jueves evidencia que Marruecos mantiene una disputa sobre la pertenencia de las ciudades autónomas españolas.

En el texto dirigido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU –del que Marruecos será miembro a partir del 1 de enero–, Rabat defiende la actuación de sus agentes y responsabiliza a las autoridades españolas de las devoluciones en caliente que se produjeron el 24 de junio a la valla de Melilla. Habla de "informaciones falsas" sobre los hechos y denuncia la "violencia inusitada" con la que, aseguran, actuaron los migrantes. También critican la "laxitud" de Argelia por haber permitido el paso por sus fronteras. Sobre ese episodio, el propio Sánchez no quiso criticar la actuación policial, si bien hubo víctimas mortales. Marruecos matiza que fueron 23 muertos y no 37 –esta es la cifra que dieron entidades de derechos humanos locales– y que las autopsias confirmaron que las defunciones fueron por asfixias causadas por aludes humanos, y no por armas de fuego. En este sentido, las autoridades marroquíes defienden que se actuó con "respeto absoluto al principio de necesidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza".