El medallista olímpico catalán que defendió a la policía el 1-O y el 155
El deportista con más medallas del Estado también es agente de la Policía Nacional
BarcelonaEl piragüista Saúl Craviotto (Alpicat, 1984) dio el viernes el pregón de las Fiestas de Mayo de Lleida a puerta cerrada por el rechazo de una parte de la sociedad civil a su elección. Básicamente porque Craviotto, el deportista del Estado con más medallas olímpicas –con seis–, ya era agente de la Policía Nacional antes de convertirse en un icono deportivo y se posicionó en contra del referéndum y a favor de la aplicación del artículo 155 avalando la represión policial del 1-O. Con este currículum, una veintena de partidos y entidades reclamaron sin éxito que se buscara un sustituto, pero el alcalde Fèlix Larrosa replicó que era "un ejemplo de valores".
Los promotores de la protesta remarcaron la brutalidad de los cuerpos de seguridad durante el 1-O para oponerse a su elección, a pesar de que él está destinado en Gijón desde 2016 y no participó en las cargas el día de la votación. Sea como sea, el piragüista cerró filas con sus compañeros de profesión cuando rompió su silencio justo después de la DUI. "Creo que ha llegado la hora de pronunciarse. No podía callar más", escribió en un hilo en X que ya ha borrado donde justificaba no haber hablado antes por su doble condición de policía y leridano. "Tengo el pack completo", ironizaba el condecorado deportista, que estuvo a punto de dejar la competición antes de ganar el primer oro en los Juegos de Pekín en 2008.
Cuando se desahogó, sin embargo, no se anduvo con rodeos. "Quería transmitir mi apoyo absoluto a todos los policías y guardias civiles destinados en Cataluña, así como a la inmensa mayoría de Mossos d'Esquadra que están allí para restaurar la legalidad y el sentido común. Desgraciadamente, ante esta locura sin hoja de ruta no se me ocurre otra medida diferente que la de aplicar el 155, que espero y deseo que se utilice de forma graduada y proporcional", añadió avalando la pérdida del autogobierno.
Solo dos meses después, la Policía Nacional le devolvió las flores felicitándole por ser el ganador de la segunda edición de MasterChef Celebrity, donde se enfrentaba a otra catalana, la actriz Silvia Abril. El menú que le sirvió para ganar el concurso incluyó pez rey con pan con tomate, becada con manzana y ñoqui de maíz, y de postre, crema de frutas de la pasión y albaricoque, quenelle de helado de mango y un árbol de chocolate. Menos ganas de felicitarle debían tener los policías que se alojaban en barcos en los puertos catalanes a la espera de que les dejaran "actuar" y que comían cada día espaguetis y croquetas congeladas, como denunciaron los sindicatos.