El PSOE desvincula el batacazo en Andalucía del gobierno de Sánchez

El presidente español no ha informado durante la reunión de la ejecutiva socialista si hará cambios en el consejo de ministros

MadridHabía caras largas este lunes en Ferraz después del batacazo del PSOE el 19-J. Primero en Castilla y León y ahora en Andalucía, el PP ha derrotado a su adversario político en las urnas, y el objetivo principal de los socialistas es que esto no pase factura de cara a las próximas convocatorias: en mayo del año que viene coincidirán los comicios autonómicos y municipales, y a finales del 2023 Pedro Sánchez se jugará su continuidad en La Moncloa. Por eso, el PSOE niega la tesis del PP de que este sea un camino inexorable que acabe llevando a Alberto Núñez Feijóo al gobierno español. "Quien quiera hacer creer que hay un cambio de ciclo político, allá él", ha anotado el portavoz socialista, Felipe Sicilia, que ha considerado que los resultados andaluces no se pueden extrapolar al resto del Estado.

"Los ciudadanos saben distinguir cuándo son elecciones autonómicas y cuándo generales. No se evaluaban las políticas del gobierno de la nación", ha reiterado el dirigente andaluz del PSOE. Aun así, con un candidato desconocido y una oposición frágil a Juanma Moreno Bonilla los últimos años, parte de la estrategia de campaña del PSOE andaluz ha sido presumir de la acción de gobierno en el Estado. Sánchez se ha implicado en actos, igual que varios ministros del ejecutivo, y uno de los mensajes ha sido que si Moreno Bonilla ha podido dar respuesta a la crisis derivada de la pandemia ha sido gracias a los recursos que le han llegado del gobierno español. Uno de los interrogantes es si para preservar precisamente la joya de la corona el líder socialista hará cambios en el consejo de ministros. Según ha explicado Sicília, Sánchez no ha hablado de ello en la reunión de la ejecutiva federal de esta mañana.

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Fuentes socialistas tampoco creen que sea momento de romper con Unidas Podemos en el gobierno español, si bien las discrepancias internas puedan desanimar al electorado progresista. El presidente español ha manifestado que el gobierno es "sólido y fuerte" y está "preocupado por afrontar lo que preocupa a la ciudadanía: la crisis". Precisamente, la división en las formaciones de izquierdas ha sido una de las explicaciones que el PSOE da a los resultados de este domingo. "Esta división ha beneficiado al PP en muchas provincias", ha lamentado Sicilia. La izquierda alternativa ha pasado de 17 a 7 escaños, Yolanda Díaz se mantiene en silencio y Podemos no comparece este lunes en rueda de prensa y cede la reflexión a quien ha encabezado la coalición, Izquierda Unida.

Posible trasvase de voto

El PP se ha despertado eufórico este lunes y poniendo la "cuenta atrás para que Sánchez salga de La Moncloa", en palabras del coordinador general de la formación, Elías Bendodo, informa Mireia Esteve. Incluso, el vencedor de las elecciones, Juanma Moreno, ha llegado a decir que "no sería extraño" que el secretario general del PSOE renunciara a presentarse a los comicios generales del año que viene. Andalucía es una pieza clave y si estos resultados se reprodujeran a escala podría haber un vuelco, pero en el PSOE insisten al ser prudentes con un posible trasvase del voto. Aseguran que hay que esperar a encuestas postelectorales para hacer este análisis, si bien sí que admiten que se está produciendo un cambio sociológico en la comunidad autónoma en el sentido de que la ciudadanía ya no tiene tanto miedo a cambiar el voto.

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Ferraz atribuye la derrota a la incapacidad de movilizar su electorado y esta es toda la autocrítica que asume la dirección socialista, que prefiere hablar de "reflexión". Sicilia ha negado "preocupación" en la ejecutiva a pesar de admitir que los resultados no han sido buenos, mientras que otras voces sí que ven más grave la situación. El presidente de Aragón, Javier Lambán, por ejemplo, ha pedido que esta reflexión sea "profunda" y el diputado en el Congreso Odón Elorza ha pedido desterrar "la autocomplacencia y la soberbia". Más allá de la desmovilización, la dirección socialista añade más "condicionantes" a los comicios: el poco tiempo que Juan Espadas ha tenido para construir la oposición ha hecho que la ciudadanía haya optado por un voto "cómodo" a quien ya estaba en el gobierno. El candidato tenía como hándicap su poca popularidad si se compara con el de su predecesora, Susana Díaz, que este lunes expresaba su tristeza. "Me duelen mi partido y mi tierra", ha asegurado.

Mientras tanto, a la derecha, la candidata de Vox, Macarena Olona, ha confirmado que recogerá el acta y "liderará la oposición" en Andalucía. Quien no lo hará es Juan Marín, el líder de Cs, que no ha obtenido representación. La formación naranja continúa en caída libre y algunas voces piden la cabeza de su presidenta, Inés Arrimadas. Es el caso del ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio Aguado, que dio un paso al lado cuando Isabel Díaz Ayuso convocó elecciones el 4 de mayo del 2021. Cs también desapareció del Parlamento madrileño.