Felipe VI defiende desde Ceuta la "indiscutible" integridad territorial de España y el retorno de los inmigrantes irregulares
El rey se da un baño de masas diecinueve años después de la visita de Juan Carlos I y avisa a Marruecos de que hace falta "confianza y respeto mutuos"
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MadridHubo unas semanas, durante el punto más álgido de la crisis de Ceuta, que la principal pregunta era: ¿por qué los reyes no visitan la ciudad autónoma después de la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio? El día ha llegado finalmente este martes, justo el día después del Día de la Hispanidad, cuando Felipe VI y Letizia han pisado por primera vez la ciudad autónoma y han reivindicado su españolidad. "Ceuta es España y Europa", ha defendido el monarca en un discurso pronunciado al final de una jornada en la que se ha dado un baño de masas. Se trata de un viaje delicado en lo que respecta a los equilibrios diplomáticos del estado español con Marruecos, pero el rey ha sido claro en el rechazo a la "violación de la frontera" de este verano. "La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles", ha remarcado.
Aún con varios miles de inmigrantes en la ciudad autónoma, Felipe VI ha defendido que, "como regla de principio", todos aquellos "que entraron irregularmente" en Ceuta "deben volver a su lugar de origen, cuanto antes mejor y por las vías legalmente establecidas". También ha afirmado que mientras estén en territorio español se les debe "exigir un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana", si bien a la vez ha recordado que deben ser tratados "siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas" por la ley. Los monarcas también han recordado al centenar de inmigrantes que murieron en el mar intentando entrar en Ceuta con una visita al cementerio musulmán de la ciudad autónoma. En un acto previo, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, había trasladado a los reyes que la ciudad autónoma es una "olla a presión que, en cualquier momento, puede estallar" y había agradecido una visita que puede "generar confianza donde más se necesita", en el momento "más difícil" de la historia reciente de Ceuta.
Los monarcas han sido recibidos con entusiasmo en los actos en los cuales han participado y Vivas les ha entregado simbólicamente las llaves de la ciudad. Es la segunda vez en democracia que la monarquía española pone los pies en ella, ya que hasta ahora solo el rey Juan Carlos I y Sofía habían visitado Ceuta en 2007, justo hace 19 años, cosa que propició una crisis diplomática con Marruecos a raíz de sus reivindicaciones territoriales sobre la ciudad autónoma –se retiró unos días al embajador del momento–. De hecho, esta será la primera vez que los reyes pernoctarán en Ceuta, cosa que no ha pasado antes todavía en democracia. Felipe VI ha advertido a Marruecos que es necesario mantener una relación bilateral "basada y sostenida siempre en la confianza y el respeto mutuos". "Hacerlo posible exige buena fe por ambas partes", ha insistido.
La visita de los reyes también ha estado presente en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros de este martes. Nada más empezar se ha referido a ello la portavoz del ejecutivo, Elma Saiz. "Es un viaje histórico a dos ciudades españolas que se enmarcan en la normalidad", ha dicho, además de remarcar que también se ha producido un "punto de inflexión con el desalojo de las playas de El Trampolín y de El Guano" en la ciudad autónoma. El gobierno español continúa con el proceso de triaje de los inmigrantes que todavía están en territorio español y este martes ha dado cifras sobre las más de 7.000 plazas temporales que hay habilitadas en Ceuta.
Por otro lado, aprovechando la ocasión, el ministro de Hacienda, Arcadi España, también ha anunciado una subvención directa de 45,3 millones de euros para garantizar la sostenibilidad financiera del gobierno autónomo y se exceptúa a Ceuta de realizar un plan de estabilidad financiera si los gastos extraordinarios a raíz de la crisis pueden propiciar un incumplimiento de los objetivos de reducción de deuda y déficit que dicta Bruselas. El presidente español no ha acompañado a los reyes en su visita a Ceuta y Melilla. Aun así, del consejo de ministros sí que se ha presentado el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el miércoles estará la misma Saiz. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado la ausencia de Sánchez en X.
El objetivo de la visita por parte de la monarquía española es expresar el apoyo a los ceutíes, que desde hace más de dos meses viven una situación de excepcionalidad. En su momento, Felipe VI tildó los hechos de "inaceptable violación" de una frontera europea y española y, en el marco de la visita de Emmanuel Macron, el rey pidió a la Unión Europea que se responsabilice también de la situación. Lo ha vuelto a hacer este martes ante la sociedad civil ceutí y ha recordado que cualquier amenaza a Ceuta lo es "al conjunto de la UE".
Ahora bien, la gran pregunta es si esta visita provocará una nueva crisis con Marruecos teniendo en cuenta los antecedentes. Recientemente, el rey marroquí Mohamed VI se refirió por primera vez a la crisis del 30 de julio sin mencionar la visita de los reyes. Aseguró que en España ha habido "declaraciones irresponsables" sobre el problema migratorio y advirtió que no aceptaría "presiones ni chantajes". A lo largo de este martes, sin embargo, desde el régimen alauí han optado por el silencio y falta ver si el gobierno de coalición, formado después de las elecciones del mes de septiembre, se pronuncia o no tras escuchar a Felipe VI.
Buques de guerra marroquíes
Por su parte, el gobierno español ha tenido que salir al paso este martes de una polémica avanzada por el diario El País: que, por las mismas fechas de la entrada de inmigrantes en Ceuta, se produjo una incursión de un barco de guerra marroquí en aguas españolas. "Fue un hecho puntual que se resolvió con total normalidad. Fueron días de mucha tensión que se resolvieron con colaboración", ha resumido Elma Saiz. Sánchez también confirmaba en el Palacio Real este lunes los mismos hechos, añadiendo que el gobierno español envió una fragata para frenar las incursiones. El jefe del ejecutivo no explicó los motivos de este movimiento de Marruecos, pero remarcó en todo momento que las relaciones bilaterales con Marruecos son "muy importantes" y volvió a apostar por la buena vecindad. La Moncloa ahora también está a la expectativa de la reacción que pueda tener el régimen alauita a raíz de la visita "histórica", en palabras del gobierno español, de la monarquía española a Ceuta y Melilla.