Bronca política por la muerte de Maricarmen Abascal: el PP veta minutos de silencio
Feijóo responsabiliza a Sánchez del desahucio y lo acusa de ensuciar la precampaña: "No permitiremos el intento de manipulación emocional a los españoles"
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MadridUn estallido social, dos decretos de urgencia, un adelanto electoral en España y una huelga general. La magnitud de las consecuencias del caso Maricarmen explica la conmoción por la muerte este miércoles de la mujer, de 87 años, que se había convertido, a raíz de su desahucio en Madrid, en símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda. Los movimientos sociales lloran desde esta pasada noche el adiós de Maricarmen Abascal y, como era esperable, su muerte ha entrado de lleno en la precampaña de las elecciones del 29 de noviembre. Los mensajes políticos de condolencia han derivado en ataques cruzados entre los partidos, y la izquierda ha estallado contra el PP, que ha vetado minutos de silencio en recuerdo a la mujer en el Senado y en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid.
Los populares han defendido la negativa a participar en los homenajes a Maricarmen Abascal propuestos por la izquierda esgrimiendo que es un intento "de instrumentalización política" del deceso. "No permitiremos el intento de manipulación emocional a los españoles. Todo esto ha pasado durante los ocho años de gobierno de Pedro Sánchez, con sus políticas y sus decisiones. No colará", ha dicho Alberto Núñez Feijóo este jueves en una intervención ante la junta directiva nacional del PP, reunida para preparar la formación para los comicios. Diversas fuentes del PP han denunciado que el PSOE tiene intención de utilizar electoralmente la tragedia, de una manera "mezquina" y "despreciable", y han augurado una campaña "muy dura y muy fea" por el hecho de que Sánchez tratará de ensuciarla.
Donde se ha visualizado especialmente esta tensión del PP con la izquierda ha sido en el pleno de la Asamblea de Madrid. Con su tono habitual, Isabel Díaz Ayuso ha argumentado que la mujer fue desahuciada "por una ley socialista" y ha acusado al gobierno español de no ofrecer "pisos a mujeres como la Maricarmen" sino hacerlo a "amantes como la Jéssica", en referencia a la expareja del exministro José Luis Ábalos. La izquierda madrileña ha cargado contra la actitud de la presidenta madrileña, que consideran "inhumana", y la portavoz parlamentaria de Más Madrid, Manuela Bergerot, le ha advertido de que "en las calles de Madrid no hay paz". Una afirmación que Ayuso ha tomado como una "amenaza" —hasta el punto de que el PP de Madrid ha presentado una denuncia contra Bergerot ante la Policía Nacional—.
En el Ayuntamiento de Madrid ha habido un conflicto similar. "Primero permiten que la desahucien y después se quieren apropiar de su memoria", ha dicho el alcalde popular, José Luis Martínez-Almeida, a la entrada de la reunión del partido en Génova. Según Martínez-Almeida, la izquierda trata de convertir a Maricarmen Abascal en un "cebo electoral", y ha dicho que rechaza participar en "estrategias de confrontación". En el PP, además, consideran que para el PSOE no será efectivo este intento de hacer bandera de la vivienda porque la ciudadanía está harta de la gestión de Sánchez y se indignará por "la utilización de una persona mayor".
Los de Santiago Abascal, y con el mismo objetivo de no aparecer como responsables del veto a las medidas antidesahucios, que decayeron en la cámara baja por el no del PP, Vox y Junts, han optado también por la estrategia de atacar a Sánchez responsabilizándole directamente de la muerte de la mujer: "Han matado a Maricarmen. Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que esconda la responsabilidad del gobierno en el desastre de la vivienda", han escrito los ultras en X.
Muestras de condolencia y rabia
Las primeras reacciones de condolencia y rabia han llegado esta pasada noche, cuando en una publicación en X Pedro Sánchez dijo: "Un abrazo a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia". Un mensaje que, sin explicitarlo, se dirigía a toda la población movilizada, cuyo voto el PSOE busca arrastrar a las urnas. De hecho, las protestas continúan y una riada de manifestantes también marcharon ayer por la noche desde la Puerta del Sol hasta las puertas del Congreso al grito de "No son muertes, son asesinatos" y "¿Dónde está el gobierno progresista?". El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha convocado una nueva marcha este jueves por la tarde hasta la casa de Maricarmen Abascal para denunciar lo que ha pasado: "No son muertes, son asesinatos".
Otras voces de la izquierda, como la de Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero (Podemos) reaccionaron con acusaciones contra los intereses económicos que provocaron el desahucio. La exalcaldesa de Barcelona y posible candidata de la izquierda alternativa al PSOE, Ada Colau, ha reaccionado este jueves con "dolor y rabia" en declaraciones a TVE, desde donde ha dicho que Maricarmen ha marcado "un antes y un después" y que se le debe "mucho". "Debemos estar a la altura del ejemplo [...], seguir con la lucha, sostener las manifestaciones y la propuesta de huelga general", ha añadido.