Redes Sociales

Los ejércitos en TikTok: 764.000 soldados de Sánchez contra los 25.000 de Feijóo

El presidente del gobierno español destaca en TikTok con una estrategia de humanización mientras el líder del PP se atasca en la propaganda de partido

Ivan Sànchez Clivillé
04/04/2026

BarcelonaEn la guerra por el relato digital, el pulso entre el gobierno español y el PP se ha trasladado al formato vertical. Los dos principales políticos españoles se abrieron cuenta en TikTok prácticamente a la vez, aunque el impacto que tienen es muy diferente. Alberto Núñez Feijóo fue el primero en desembarcar allí en septiembre de 2025, justo dos días antes de que lo hiciera el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Es el líder socialista, sin embargo, quien le ha sacado más rendimiento: Sánchez ya acumula 764.400 seguidores y más de nueve millones de likes. El dato más contundente de la comparación es que el número total de seguidores del líder popular equivale, aproximadamente, al volumen de nuevos usuarios que el presidente del gobierno español capta en solo una semana. Una brecha que se hace aún más evidente en el impacto de los contenidos: los últimos diez vídeos de Sánchez tienen una media de 1,1 millones de visualizaciones, treinta y seis veces más que las 31.200 de Feijóo.

El éxito de Sánchez no es casualidad. En conversación con el ARA, Xavier Tomàs, consultor de comunicación política, destaca que el presidente "se reserva entre 2 y 5 momentos a la semana para grabar" espacios específicos para las redes. Una constancia que, además, permite que sus contenidos traspasen la plataforma y generen un "efecto rebote" en los medios tradicionales, afirma el experto, como pasó con el vídeo de la gorra con el lema Make Science Great Again. Por contra, Feijóo mantiene un ritmo mucho más limitado y no ha conseguido descifrar el lenguaje de TikTok, advierte Tomàs, que indica que "de nada sirve hacer un vídeo al día si el lenguaje es poco motivador, poco rápido y capta poca atención". Por contra, destaca el experto, Sánchez combina "cantidad y calidad" en su aproximación, un hecho que le puede hacer superar a Santiago Abascal (actualmente con 988.900 seguidores) como el político más seguido de la plataforma antes de que acabe el verano.

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Lluís Pastor, profesor de comunicación en la UOC, en conversación con el ARA profundiza en la identidad visual de esta comparación. Mientras que la foto de perfil de Feijóo es informal, su contenido es "una herramienta de propaganda del PP" donde dominan las consignas y eslóganes lanzados desde Génova. Pastor señala una incongruencia: "El Feijóo personal queda absolutamente desdibujado porque han entendido TikTok como una herramienta más de propaganda de partido". En cambio, explica, Sánchez utiliza una foto institucional con americana y corbata para decir "soy vuestro presidente en cualquier plataforma", pero, una vez dentro, muestra "dimensiones más humanas", mostrando los libros que lee o los lugares a donde viaja.

El abismo entre los "me gusta" y las encuestas

Esta hegemonía digital, sin embargo, choca con una realidad electoral: fuera del CIS, las encuestas van en sentido contrario. Xavier Tomàs apunta que, a pesar del crecimiento en seguidores, el aprovechamiento real de las redes para captar nuevos votantes todavía es escaso. "Tener un millón de seguidores se puede aprovechar de más maneras que solo haciendo vídeos", afirma, y sugiere que, por ejemplo, se podrían emitir en directo todos los mítines y discursos para conectar con esta audiencia.

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Un paso adelante en esta línea es la apuesta por la participación directa, destaca Tomàs. Esta semana, por primera vez en la política española, Sánchez ha abierto y contestado una ronda de preguntas exclusivamente en las redes sociales, un formato habitual en Europa pero inédito en el Estado. A pesar de ello, Tomàs cuestiona que no haya una estrategia de "captación de datos" para poder movilizar al votante cuando se acercan las elecciones. Actualmente, los líderes se limitan a pedir un "me gusta" cuando podrían estar convirtiendo ese millón de seguidores en una base de datos activa para la campaña, remarca el experto.

El espejo catalán: el caso de Salvador Illa

En el ámbito catalán, la dinámica se repite con matices. Mientras el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ahora el jefe del principal partido de la oposición, mantiene una ventaja histórica en seguidores por su trayectoria, el presidente de la Generalitat Salvador Illa se enfrenta a un amplio desconocimiento entre las generaciones más jóvenes. Tomàs argumenta que "sería extraño que los jóvenes lo conocieran" si no se impulsan campañas específicas desde la presidencia dirigidas a este colectivo. Illa ha intentado revertir esta situación; este mismo miércoles, invitó al Palau de la Generalitat al chico que, en una encuesta viral en el Saló de l'Ensenyament, lo confundió con "Salvador Dalí". Aunque estos gestos pueden generar viralidad y "sumar", afirma Tomàs, la realidad estructural es que en Cataluña hay un millón de jóvenes a los que la comunicación política institucional todavía no sabe cómo llegar de forma efectiva.

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