¿De dónde viene la alianza entre Rufián y Montero?

Ambos entraron en el Congreso después de las elecciones de 2015 y han mantenido una afinidad ideológica

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Gabriel Rufián e Irene Montero en un acto en Barcelona en una imagen de archivo.

Barcelona / MadridGabriel Rufián se ha pasado los últimos meses reclamando un frente de izquierdas para las próximas elecciones generales, pero la única alianza que el dirigente republicano ha acabado firmando –sin acuerdo con el Frente Amplio de Ada Colau– ha sido con Irene Montero, la candidata de Podemos. Ambos, de hecho, ya protagonizaron un acto juntos el 9 de abril en Barcelona y, en los últimos meses, han ido estrechando lazos, aunque su afinidad política no es nueva. Rufián había salido en defensa de Montero varias veces ante la ofensiva de la derecha cuando encabezaba el ministerio de Igualdad. Ahora bien, ¿desde cuándo se conocen ambos dirigentes? ¿Siempre han tenido complicidad política?

Ambos llegaron al Congreso después de las elecciones de 2015, en un momento en que el 15-M había cambiado el paradigma político en el Estado y Podemos (y también Ciudadanos) había roto con el bipartidismo. En aquel momento, Rufián ya ponía en valor lo que representó el movimiento de los indignados, pero la hemeroteca evidencia que no tenía precisamente simpatía por el partido que había capitalizado políticamente aquellas acampadas. “A mí del PSOE lo que más me gusta es Pablo Iglesias”, escribía, por ejemplo, en mayo de 2015. “A mí de Podemos lo que más me gusta es Lerroux”, también decía. “Si te engañan una vez, la culpa es del otro. Si te engañan dos, la culpa es tuya. Si te engañan tres veces, probablemente votes a Podemos”, ironizaba, llamando al partido morado "el nuevo PSOE".

Ahora bien, con los años, Rufián moduló sus críticas hacia un Podemos que en 2019 acabó conformando un gobierno de coalición con el PSOE. Fue entonces cuando la afinidad ideológica entre Rufián y Montero se visibilizó aún más. “No me cuesta absolutamente nada decir que esta mujer es una de las políticas con más talento y más verdad que he conocido en mi vida. Por no decir la que más”, decía Gabriel Rufián en mayo de 2022. Era justo después de uno de los numerosos ataques que la entonces ministra de Igualdad había recibido por parte de Vox. Unos meses después, el mismo dirigente republicano salía, en solitario, en defensa suya cuando un diputado del PP la tildaba de “inútil” desde la tribuna de un hemiciclo del Congreso donde no estaba Montero.

“Ante la cacería y violencia contra la ministra Montero. Van a por ella por ser mujer, de izquierdas y de clase trabajadora: violencia machista y de clase, nos interpela a todos y todas”, decía en una intervención en el Congreso en noviembre de 2022 después de un ataque machista de Vox. De hecho, Rufián fue de los dirigentes de la izquierda que más defendió a Montero con la ley del solo sí es sí. Su complicidad con la exministra contrastaba con la mala relación que tenía con Yolanda Díaz, con quien los puentes se rompieron tras el no de ERC a la reforma laboral. “Me entiendo mejor con Irene Montero que con Yolanda Díaz”, decía el mismo Rufián en una entrevista en Público en mayo de 2023. De hecho, tras el veto de Sumar a Montero para las listas de las generales de 2023, Rufián escribió un artículo en este mismo diario defendiéndola: “Hay quien es de los tuyos sin siglas ni banderas. A Irene Montero no la han vetado, a Irene Montero la han vendido”. La dirigente lila le respondió con un agradecimiento en X: “Muy orgullosa de las alianzas plurinacionales y feministas que hemos construido, y que siguen siendo fundamentales para conquistar derechos”.

La campaña del 29-N

Ahora, meses después de que Irene Montero admitiera que “hacer equipo” con Gabriel Rufián era una “buena idea”, ERC y Podemos han llegado a un acuerdo para colaborar de cara a las elecciones del 29-N. Los republicanos rehúyen la etiqueta de tándem entre los dos líderes, pero los morados hacen bandera tanto como pueden del candidato independentista, el político mejor valorado por la ciudadanía en las encuestas. Tanto es así que la líder del partido, Ione Belarra, ha llegado a hacérselo suyo: “Son dos personas que van más allá de sus siglas y de los proyectos políticos, por eso les hemos elegido como nuestros candidatos”. En plural. “Estamos 100% convencidas de que es el tándem que nos estaba pidiendo todo el mundo, son los dos liderazgos mejor valorados para plantar batalla ante las derechas”, decía Belarra la semana pasada.

Material de la campaña electoral de Irene Montero para el 29-N.

Sin el logo de Podemos

Justamente el lunes, Podemos lanzó la página web de su campaña electoral sin ninguna referencia ni al partido ni al color morado que caracteriza a la formación desde que nació. Todo gira alrededor de la figura de la candidata: una gran foto suya, su nombre –sin el apellido– y sus redes sociales. Todo ello acompañado del lema “Paz, casa y trabajo”. “Más Podemos que Irene no hay nada, no hace falta poner Podemos”, defienden desde la cúpula de los morados fuera de los micrófonos.

Ante las cámaras, la secretaria general del partido, Ione Belarra, sostiene que quieren “recuperar lo que es sencillo y básico” y apostar por las “personas que son fiables”. “Estas elecciones van de si podemos confiar en nuestros representantes para que obedezcan a la calle”, añadía para justificar la ausencia de la marca. Asimismo, aunque Podemos niega que la estrategia cromática tenga que ver con la intervención del líder de ERC en Madrid, Ione Belarra lo ha metido en el mismo saco: “Gabriel Rufián e Irene Montero haciendo equipo pueden llegar mucho más lejos que cualquier sigla de cualquier partido”, ha resumido.

Es cierto que no es la primera vez que Podemos se desprende de su color tradicional. Sin ir más lejos, el atril y la puesta en escena del Consejo Ciudadano Estatal –el órgano más importante del partido entre congresos– del sábado pasado también evitó el morado, que fue reemplazado por un rosa claro. Tampoco aparecía el logo del partido, que también está ausente en el último vídeo electoral que ha publicado la formación. Por cierto, el cartel del primer acto que compartirán ambos, el sábado en Barcelona, está igualmente huérfano de colores o logos de las dos formaciones. En cambio, desde ERC aseguran que, más allá del cartel del sábado, no esconderán el logo de los republicanos, sino que estará presente toda la campaña. Excepto cuando se vuelva a recurrir a la fórmula Rufián-Montero, que el presidente de los republicanos, Oriol Junqueras, reconoció este miércoles en Catalunya Ràdio que podría volver a hacerse sin logos.

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