Cuenta atrás para salvar uno de los refugios sociales más preciados del Raval
El Ayuntamiento de Barcelona negocia con la Sareb el futuro del Ágora Juan Andrés Benítez, un espacio autogestionado por los vecinos.
BarcelonaLa cuenta atrás para salvar el Àgora Juan Andrés Benítez del Raval continúa en marcha. El 14 de mayo se suspendió el desahucio de este espacio autogestionado que es clave en la red social del barrio. El Ayuntamiento de Barcelona y la Sareb –propietaria del solar– se dieron 60 días para intentar encontrar una solución. Un intervalo que, unido a las vacaciones de agosto, permitía buscar una salida en tres meses. Pero las semanas pasan sin que, por ahora, el Gobierno y el conocido como el banco malo del Estado hayan cerrado un acuerdo.
La falta de avances inquieta a los vecinos que gestionan este espacio desde que en 2014 lo ocuparon en homenaje al empresario Juan Andrés Benítez, fallecido un año antes en la misma calle Aurora, después de que agentes de los Mossos d'Esquadra lo redujeran a golpes. Unos recelos que han ido a más en los últimos días, tras ver que, pese a la negociación abierta, el solar se anunciaba en dos ocasiones en un portal inmobiliario en busca de comprador.
En el anuncio se piden 4,2 millones de euros por el terreno, que se presenta como "una oportunidad de inversión en pleno centro de Barcelona". Se explica que se podrán hacer 32 pisos, doce de los cuales deberán ser obligatoriamente de protección oficial en cumplimiento de la reserva del 30% de vivienda protegida. También 27 plazas de aparcamiento y cuatro locales comerciales en planta baja. Un horizonte que dista mucho de lo que reclaman los vecinos, que quieren que el espacio continúe dedicado al barrio.
Fuentes del Ayuntamiento explican que siguen en contacto con la Sareb y que están pendientes de poner fecha a una nueva reunión. Mantienen que el objetivo es el que manifestó ya a finales de abril el concejal del distrito, Albert Batlle, que en una audiencia pública del distrito detalló que el consistorio pide al Estado que se le dé "un uso social". "Hay debate sobre si se destina a vivienda asequible o equipamiento, pero continuaremos presionando para tener un uso público de este espacio", dijo.
Manifestación el 9 de julio
Ante la incertidumbre de la situación, los vecinos –que ya pararon un primer intento de desahucio el 29 de abril y se manifestaron por el Raval– han convocado una nueva manifestación para este jueves 9 de julio, coincidiendo con el inicio oficial de la fiesta mayor del barrio. En conversación con el ARA, Iñaki García –líder vecinal y fundador de la librería y asociación cultural El Lokal– defiende la importancia de que el Àgora continúe siendo un "espacio comunitario vivo".
"Queremos que se quede como está mientras no haya un proyecto claro que no sea objeto de negocio y que reconozca la memoria de Juan Andrés Benítez", dice mientras enumera las virtudes del espacio. Entre ellas, sitúa el hecho de haberse convertido en una de las pocas zonas verdes de las que dispone uno de los barrios más densos y calurosos de la ciudad. También haberse erigido en un punto de encuentro de la diversidad del barrio; en un espacio que organiza miles de comidas gratuitas o a precios accesibles durante el año, y en un lugar de reunión abierto a muchísimas entidades. Y todo esto de forma autogestionada.
Un paseo por el Àgora muestra algunas de estas características. Mientras Anna riega con cuidado las plantas, hay unos chicos lavando los platos después de comer. También hay grupos de jóvenes inmigrantes charlando bajo la sombra en las mesas que hay en el espacio. Incluso en un rincón se ha hecho un pequeño parque infantil con un columpio, un tobogán y una mesa de ping-pong. Por todas partes, carteles que anuncian actividades previstas en el espacio. Entre ellas la proyección del sábado del primer capítulo de la serie de HBO Ravalejar, con la presencia de uno de los directores y vecino del barrio, Pol Rodríguez, o las cenas veganas que cada lunes por la noche se ofrecen en el espacio.