Movilidad

Dudas y algún susto en el primer día de la nueva relación entre coches y buses en Barcelona

El nuevo sistema quiere favorecer la velocidad comercial de los autobuses en la calle Balmes

18/09/2026 - 19:51 h.

BarcelonaNo es fácil acostumbrarse a los cambios. Lo corrobora uno de los nuevos pivotes flexibles que se han instalado en la calle Balmes y que delimitan la nueva relación entre coches y autobuses en una de las calles más transitadas de Barcelona. Cuando pasan pocos minutos de las nueve de la mañana, ya está completamente aplastado y extendido en el suelo. Este viernes es el primer día de la prueba piloto que ha impulsado el Ayuntamiento para que los vehículos que quieran girar a la derecha tengan que hacerlo desde el carril del medio. Es decir, sin ocupar el carril bus y cediendo el paso a los taxis y a los autobuses al estilo de lo que ya tienen que hacer, por ejemplo, con los carriles bici.

Para ayudar a los conductores a entender el nuevo sistema de giro, el Ayuntamiento ha añadido pivotes flexibles que impiden incorporarse al carril bus y ha pintado de rojo el carril en los cruces para destacar que tienen prioridad los autobuses. Sin embargo, en el estreno del nuevo modelo es fácil ver escenas de confusión e, incluso, algún susto. Aunque son muchos los que lo captan a la primera y hacen el giro correctamente, en poco más de media hora en el cruce de Balmes con Mallorca es fácil captar algunas de las dificultades de este estreno.

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Lo primero que se observa es que son muchos los conductores que quieren girar a la derecha que continúan incorporándose al carril bus antes del cruce. Las pilonas, en este caso, lo que consiguen es que se incorporen antes, y hagan prácticamente media calle desde el carril de la derecha. Pasa con muchos coches y con todas y cada una de las motos.

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Gente comprometida

Ahora es el turno de los que sí hacen el giro a la derecha desde el carril del medio. Gente comprometida, casi estoica, que no solo tiene que dejar pasar a los autobuses y a los taxis antes de girar, sino también a los coches que no lo hacen bien y circulan por el carril de la derecha. Por si no fuera poco, de vez en cuando también tienen que soportar algún claxon impaciente de alguno de los coches que tienen detrás y que no acaban de entender qué hacen ahí en medio plantados. Paciencia.

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Ahora bien, también en la categoría de los que giran desde el carril del medio se pueden distinguir tres tipos de conductores. Los prudentes –que esperan que no venga nadie–, los temerarios y los que directamente no lo ven claro, desisten de girar y continúan recto hacia abajo esperando más suerte en otro giro. Los segundos, sin embargo, son clara mayoría. Hasta el punto de que la imagen más habitual es la de los taxistas minorando la marcha y cediendo el paso a los coches que giran. Cuando no pasa esto, hay los sustos. El conductor de un bus de la línea 67 niega con la cabeza después de que una furgoneta se haya cruzado justo delante suyo. Un taxi hace luces a un vehículo que se ha quedado atravesado justo delante. Hay algún frenazo repentino.

El objetivo de todo ello es que los autobuses V15, 7, 63 y 67 puedan circular más deprisa y dejen de ser unos de los que tienen menos velocidad comercial de la ciudad. Un conductor de la línea V15 que debutaba esta mañana con el nuevo sistema admite que todavía es pronto para saber si notará el impacto. "Quizás no te ocupan el carril, pero se te cruzan y tienes que vigilar", dice. Aun así, confía en que poco a poco todo el mundo se familiarice con el nuevo modelo. A todo nos acabamos acostumbrando.