El Gobierno compra al RACC las oficinas de la Diagonal para el futuro Campus Clínic
El acuerdo se firmará este viernes y se moverá alrededor de los 70 millones de euros
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BarcelonaUna de las imágenes más características del acceso a Barcelona desde la Diagonal tiene las horas contadas. Las oficinas del RACC, con su icónico cubo amarillo en lo alto, tendrán que cambiar de lugar. ¿El motivo? Que los terrenos sobre los cuales se levanta el edificio están incluidos en el avance del Plan Director Urbanístico (PDU) del futuro Campus Clínic. Por eso, la Generalitat y la compañía hace meses que negocian un acuerdo para que el RACC abandone su lugar privilegiado en la parte alta de la Diagonal.
Ahora la firma de este pacto es inminente. Ambas partes, de hecho, tienen previsto rubricar definitivamente el acuerdo este mismo viernes. Este miércoles, el RACC celebró una asamblea extraordinaria de compromisarios en la que, según ha podido saber el ARA, se comunicó a los socios del club que las negociaciones con el Gobierno han llegado a buen puerto. La Generalitat adquirirá los terrenos y los edificios propiedad de la compañía en esta zona de la Diagonal.
Aunque tanto la Generalitat como el RACC han rechazado dar detalles del coste de la operación hasta que se haga pública este viernes, fuentes conocedoras del acuerdo han explicado al ARA que la compra de los terrenos se cerrará por una cifra que se moverá entre los 70 y los 80 millones de euros. Será el segundo acuerdo de este tipo que se cierra alrededor del futuro Campus Clínic, después de que la Generalitat ya comprara a la Universidad de Barcelona (UB) sus terrenos en la zona por 135,25 millones de euros.
Dos piezas muy codiciadas
En el caso del RACC, se trata de dos piezas urbanísticas muy codiciadas dentro de los terrenos del futuro Campus Clínic de la Diagonal que quedan dentro de la ciudad de Barcelona. Por un lado, está la sede central del RACC –el edificio que hace esquina entre la avenida Diagonal y la calle Albert Bastardas– que se inauguró hace treinta años, en 1996. Por otro, el edificio que se inauguró en 2003 en la misma calle Albert Bastardas, justo debajo de la sede central, que se había quedado pequeña ante el crecimiento de la entidad, que este año ha cumplido 120 años de historia.
El avance del PDU, que justo ahora está en periodo de exposición pública con sesiones informativas previstas en los tres municipios afectados –Barcelona, l'Hospitalet de Llobregat y Esplugues de Llobregat–, prevé que en la zona donde ahora están las oficinas del RACC –al norte del Campus– haya equipamientos sanitarios y docentes, además de uno de los corredores verdes que caracterizan el proyecto. Los 1.125 pisos que se prevén en la zona –la mitad de los cuales protegidos– están repartidos en la zona este, entre Barcelona y sobre todo l'Hospitalet.
Desde el ejecutivo catalán se considera positiva la operación patrimonial porque "significa un nuevo avance" para el desarrollo del futuro Campus Clínic, un "proyecto estratégico que transformará la entrada sur de la ciudad de Barcelona en un referente internacional en asistencia, investigación y formación". Fuentes del departamento de Economía ensalzan además el "compromiso" del RACC con un proyecto clave para el país.
Por su parte, desde el RACC aseguran estar "satisfechos" con el acuerdo a pesar de admitir que marcharse de su sede central de la avenida Diagonal no era una opción buscada por la entidad. Sin embargo, las mismas fuentes remarcan que "por su compromiso con el país y la ciudad" debían contribuir con el proyecto del futuro Campus Clínic, que subrayan que es "muy importante".
Fuentes conocedoras del acuerdo explican al ARA, sin embargo, que la mudanza no será inminente. La previsión es que el RACC pueda continuar utilizando las actuales oficinas –como mínimo las del edificio principal– hasta el año 2030. Será a partir de entonces cuando comience el derribo de este edificio –y de la gasolinera adyacente– y cambie el paisaje de esta parte de la Diagonal.
Sin nuevo destino por ahora
Sobre este calendario, fuentes del RACC se limitan a decir que ellos apenas comienzan a analizar y valorar la próxima ubicación de sus oficinas, sin hablar de posibles destinos. Hace unos meses, entre los trabajadores de la empresa corrió la idea de que las oficinas podían trasladarse al complejo DFactory del Consorcio de la Zona Franca, pero internamente la compañía negó esta posibilidad.